Lo hablaron mejor ese día en el almuerzo y terminaron decidiendo que deberían decirle a Nick en algún lugar público para evitar problemas. Era injusto y Boris se sentía mal por ello; si lo estuvieran engañando le gustaría gritar y hacer un escándalo totalmente dramático cuando se enterara. No le gustaría darse cuenta que estaba pasando vergüenza y que si había sido demasiado violento o exagerado con su reacción podría ir preso o llamar la atención de la gente más de lo que quisiera o le gustara y eso que le gusta el teatro. Ven a mi casa, le diremos aquí Le mandó a Silas después de pensarlo bien. Era injusto hacerlo de otra forma. Aparte, conocía a Nick. No era violento. El enterarte que tu esposo te engaña es algo feo pero no te convierte en quien no eres. Nick no le pegaría a nadie,

