Julianne Pov Aún mareada por todo lo que me hizo sentir, lo veo atenta, me abraza fuerte y yo me aferro más a él, su ropa hace que me guste abrazarlo más, sé que es raro de explicar pero tengo una gran atracción por los hombres tan elegantes. -Voy a Australia contigo, mi cielo- dice dándome besitos y no puedo contener la emoción, lo abrazo todavía más fuerte, si es posible, mientras pongo mis muslos alrededor de sus caderas. Siento como la felicidad invade mi estómago y va por todo mi cuerpo provocándome un escalofrió. -¿Pero cómo lo lograste?- digo viéndolo a los ojos, nuevamente, no suelto sus hombros, y el no deja de aferrarse a mis caderas. -Yo... tengo influencias y pues iré como asesor, no sé si tuyo o de algún otro alumno, pero estaremos en la misma escuela.

