Roberto no podía creer que aún había más historia qué contar. No pudo evitar sentir furia apretando sus puños para poder controlarla ¿qué clase de estúpido había sido como para que la historia entre él y Jessica tuvieran aún más cosas que aclarar? Volteó ciento ochenta grados para ver a Enith, quien lo observaba invitándolo a sentarse. Regresó sobre sus pasos. En el lugar había uno que otro mirón que volteaba a ver hacia ellos sin hacer un esfuerzo por disimular. Roberto en medio de esa miradas curiosas regresó sobre sus pasos. A esa altura de la plática no sabía qué más podía sorprenderlo. Jessica sentía que se le iba la vida al ver cómo su esposo regresaba sobre sus pasos. No pudo evitar sentir una punzada de odio hacia Enith quien sostenía una cara que mostraba que estaba disfrutand

