Enith abrió la boca al escuchar a su suegra decir tal proclamación, no sabía como reaccionar por lo que se llevó una copa de vino a la boca, esperando que fuera algún efecto del alcohol, tratando de centrarse en la música clásica que sonaba en el ambiente. — Mamá cuida tus palabras —respondió Elio, buscando por debajo de la mesa la mano de su esposa. — Perdón hijo es que, estoy consternada de que te hayas casado con tu asistente, por dios eres una persona de alto perfil, y hay muchos mejores partidos que ella. — Mamá por favor no vuelvas a decir nada —dijo Elio. — Elio, deja que tu mamá hable, después de todo está siendo franca en lo que piensa. Sí señora Guinot, tal vez no soy una persona de alto perfil como su hijo, pero eso no significa que no lo ame, es solo un estatus social.

