Capítulo 67 – Planes perversos.

2159 Words
Gabriela Luego de nuestro pequeño paseo, al fin llegué a la casa de los Lynch, lo primero que hice fue ir a saludar a mi hermana a la cual visualice en el jardín al memento de entrar a la propiedad. Camine sigilosamente para sorprenderla, estaba hablado por teléfono con alguien y la vi replicar molesta, pregunte quién era y me comento que era la estúpida arrastrada y zorra de Montserrat pidiéndole verse. Obviamente, mi hermana es inteligente y se negó, pues no tiene nada de qué hablar con esa mujer, sus asuntos eran con Kayden y este mismo ya la había mandado a volar porque se enamoró del ángel de mi hermana. Ava me sugirió ir a su habitación para conversar a más a gusto mientras disfrutábamos de un ligero refrigerio, sabía que Kendal aún no llegaba a casa, se podría decir que la estaba haciendo de su psicóloga personal y últimamente nos masajeamos casi a diario. Me contaba como estuvieron sus días y lo mal que la pasaba por el rechazo de su esposa, él quería estar a su lado al verlo sufrir, me daba cuenta de lo mucho que la amaba y le dolía su sufrimiento. Ambos perdieron la posibilidad de formar una familia, pero me temo que Cassie lo ha tomado más personal. Mientras esperaba a Kendal quien me pidió que viniera para hablar conmigo, además de la señora Ivana. Justo cuando estábamos subiendo por las escaleras, ella apareció de la nada, me llamo con una enorme sonrisa. — Gaby, querida, has llegado, ven vamos a mi habitación, hay tanto de que hablar. — dijo y mi hermana no pudo evitar poner los ojos en blanco. — Ava, no seas grosera. — murmure antes de responderle a la señora. — por supuesto, adelántese en seguida voy. — ella se dio la vuelta y yo me giré hacia mi hermana. — aun no entiendo, ¿por qué te cae tan mal?, si es una buena persona. — Las apariencias engañan Gaby, confío en que pronto te darás cuenta por ti misma que esa señora puede aparentar ser toda una dama de respetable que ama a la familia, cuando la verdad es que no es de fiar y es una completa arpía. — respondió sería. — Juzgo que estás mal, pero bueno, te veo en un rato, iré a ver que quiere. Me despedí de ella antes de ir detrás de Ivana. Al llegar a su habitación la puerta estaba abierta, entre acercándome a ella y la saludé de beso en la mejilla como si fuera parte de mi familia, la verdad le había tomado cierto afecto. — Ponte cómoda, querida, Salomé no tardará en traernos un pequeño refrigerio. — dijo sin mencionar nada sobre la actitud de mi hermana. — Gracias — dije tomando asiento cerca de ella — y… ¿Para qué me mandó a llamar hoy? – pregunte inquieta y ella me sonrió. — Primero que nada, quiero que me tutees, ahora somos amigas — dijo amablemente y le agradecí con una sonrisa. — en segundo lugar, quiero que me cuentes, ¿Cómo van las cosas entre tú y mi sobrino? — preguntó, aunque creo que la pregunta estuvo mal formulada, debió decir, ¿cómo está mi sobrino?, ¿no lo creen? — La verdad es que he notado a Kendal un poco más tranquilo y relajado, estos días se ha desahogado conmigo y yo lo he animado a acercarse poco a poco a su esposa, le hice ver que ambos necesitaban un poco de espacio. — Eso no nos conviene, has hecho las cosas mal. — murmuro más para ella que para mí, me quede muda y ella se dio cuenta de mi reacción. — no me hagas caso… te mandé a llamar porque tengo algunas buenas noticias para ti. — una chispa de esperanza broto en mi interior. — he hablado con tu padre, para que te permita de trabajar para nuestra empresa, así que a partir de la próxima semana serás la asistente personal de Kendal, tendrás un salario y sobre todo vivirás aquí con nosotros. — eso me tomó por sorpresa. — También he hablado con Camilo sobre ello y me permitió asignarte una habitación de invitados. — ¿Esto es en serio? — Por supuesto, cuando he bromeado contigo. — negué. — bien, debes saber que tu padre aceptó porque le he dicho que tengo al candidato perfecto para ser tu esposo. — esas palabras me dejaron helada… Ha dicho, ¡ESPOSO! Estaba por aclarar lo que había dicho, pero en ese momento entro Salomé con una bandeja con agua de limón, algunos bocadillos y frutas. Mientras colocaba todo en la mesa de centro me dedico una mirada de desagrado, obviamente a la mujer no le pasaba, pero ella a mí tampoco, para ser una mucama era demasiado arrogante. Ivana le agradeció antes de que se retirara. — Señora… — me miro negando para retractarme — perdón, Ivana… la verdad es que no sé qué decirte… honestamente, me fascina la idea de trabajar y ganar mi propio dinero, pero, ¿matrimonio? — ¿Qué pasa con eso?, no me digas que quieres ser una solterona o que prefieres casarte con ese tipo nefasto del que me hablaste. — negué rápidamente. — No es eso, sino que honestamente, no deseo casarme como lo hizo Ava, me gustaría tener la oportunidad de conocer a alguien, enamorarme y casarme por amor y no por conveniencia. — expuse mis deseos pensando en Eros, pero la cara de desaprobación de Ivana me dejo helada. — Con la educación y la presión que ha puesto tu padre en ti y tu hermana, me sorprende que aún te atrevas a soñar con en esas cursilerías, Gaby. — expresa como si fuera un pecado lo que dije. — Eres bella, inteligente, madura y tienes el potencial para convertirte en una dama de clase, yo en tu lugar me preocuparía por huir de tu padre en lugar de soñar con el amor verdadero. En pocas palabras, lo que necesitas para huir del control de tu padre es, casarte con un hombre que te dé más que amor, necesitas, dinero, poder, una posición alta y mucho más… como te dije antes, yo tengo al candidato perfecto. — me quedé callada sin saber qué decir. — sabes, tu padre me ha hablado de su problema con los Beltrán — y que mencione ese apellido me hizo temblar. — está metido en un gran lío, por suerte yo tengo la solución perfecta, y por eso hicimos un trato. — ¿Qué tipo de trato? – pregunté curiosa y preocupada. — A partir de ahora seré tu mentora, por esa razón vivirás bajo nuestro techo y protección, me encargaré de prepararte para ser la esposa perfecta, y cuando te cases tu padre obtendrá más riqueza con la cual vivirá sin preocupaciones el resto de su vida dejándote en vivir en paz. — sentí un hueco en mi estómago junto a una pinzada en el pecho. — me pediste ayuda y estoy trabajando en ello, sin embargo, sabes que en esta vida nada es gratis, así que a cambio quiero un favor. — ¿Qué tipo de favor? – mi voz salió angustiada, ella sonrió. — Es muy simple — hizo una pausa, sentía la boca seca así que le di un sorbo a mi bebida. — Gabriela, quiero que te conviertas en la nueva señora Lynch. — dijo de repente y casi le escupo en la cara, mi pobre cerebro apenas podía procesar esas simples palabras. ¿Qué ha dicho?, es que se ha vuelto loca. — Pe… pero, ¿cómo será eso posible?... Ivana, Kendal está casado y la única manera que se me ocurre para ser la señora Lynch es Kendry, quien aún es un niño. — dije un poco divagante, negando en mi cabeza sus verdaderas intenciones y la sonrisa burlona en su rostro me confirmó que no está vacilando, abrí los ojos como platos. — Por Dios, niña, eres inteligente, así que sabes de qué va todo esto, ¿verdad? — asentí — en ese caso seré más clara contigo, espero que al trabajar juntos Kendal se enamore de ti, lo cual dudo que sea complicado, pues he visto hay buena química entre ustedes. Cuando esté hecho, haremos que se divorcie, te casarás con él y nos darás al tan esperado nieto varón que tanto anhelamos. — dijo como si nada, como si fuera algo simple de lo cual uno pudiera sentirse orgulloso, cuando era bastante retorcido. La sangre se me heló ante sus planes perversos y mi mente recordó la palabra de mi hermana. “Las apariencias engañan Gaby, confío en que pronto te darás cuenta por ti misma que esa señora puede aparentar ser toda una dama de respetable que ama a la familia, cuando la verdad es que no es de fiar y es una completa arpía”. — creo que comenzaba a comprender a qué se refería… — Ivana, esto no me gusta para nada, me estás pidiendo que rompa un matrimonio, ¿por qué?, digo, mi hermana está casada con Kayden y claramente en el futuro tendrán hijos, también está Karin, aún es joven y podría encargar otro hijo… ¿Por qué quiere separar a Kendal y Cassie? — Porque esa mujer es una inútil… Casandra jamás podrá darle un heredero a esta familia. — dijo de manera fría. Mira, tú no sabes mucho sobre esta familia, pero desde que el señor Joseph Iris vivía, el bisabuelo de los chicos y fundador de todo. — aclaró — Siempre nos dijo que una familia sin descendencia era inútil… no me malentiendas, Casandra es una gran mujer, pero nuestra familia ansia un heredero varón… con su problema eso estará lejos. — no mal entiendo, me parece una obsesión absurda… Y entonces, ¿en qué plano queda ella?, tampoco tuvo hijos… me pregunté a mí misma, digo, no tuvo ninguna descendencia y aun así sigue siendo parte de la familia y peor aún… se siente con el derecho de juzgar y decidir por la demás… era algo irónico según mi punto de vista. — Desde que Casandra comenzó a perder bebés, supe que esa pareja jamás daría frutos, Camilo ya está grande y por conocer al menos a un bisnieto varón antes de morir. Tu hermana está renuente a tener un hijo a temprana edad y dudo mucho que mi sobrino la presione, está tan metido con ella, que me temo que ella sea quien domine al otro. Karin ya se ha operado para no tener más hijos y Kendry es demasiado joven, para cuando se case y tenga familia, tal vez Camilo ya no esté con vida. — se acerca a mí y me toma de las manos. — Gabriela, tú eres mi única esperanza, de cumplir con misión en esta casa. — Y porque no adoptan o rentan un vientre. — pregunte y su cara se desfiguró de inmediato. — Camilo jamás aprobaría algo como eso, va en contra de nuestros principios. Sin duda, en contra de sus mentes cerradas… considera correcto irrumpir en una relación que buscar opciones. — pensé. Les juro que yo admiraba a esa mujer, sin embargo, en ese momento, al ver su verdadera cara, una muy distinta a la que creí que era, supe que era más perversa que mi propio padre. Lo más sensato era alejarme y negarme, pero me temo que fui lo suficiente estúpida como para confiarle mis problemas y preocupaciones, lo peor que era que mi padre estaba de acuerdo con ella, por lo que se veía. — Dime que lo harás… aunque sabes bien que, si quieres librarte de ese trato que tiene tu padre con ese hombre, tienes que hacer lo que te he pedido. — Ivana… yo no juzgo que esto sea correcto… digo… estamos hablando de separar a una pareja que lleva años junta, ¿Cómo puedo convertirme en una destruye hogares? – en ese momento una duda atravesó mi mente. — ¿mi padre sabe sobre esto y está de acuerdo? — Claro, a tu padre mejor que a nadie le conviene que sus hijas queden unidas a una buena y poderosa familia… pienso que no tienes muchas opciones. Dios, pero… ¿Cómo se le ocurre que yo me voy a entrometer en una relación?, y sobre todo una que estaba pasado por una crisis tan dolorosa. Siempre no sabía qué decir o más bien como decirle que me negaba a participar en sus planes siniestros, me había quedado sin habla. — Bueno, supongo que tu silencio es un sí, así que por lo pronto iniciaremos a mejorar tu imagen, mañana iremos de compras, al SPA, al salón de belleza por un cambio de look, algo que resalte más tu belleza natural. Debes lucir bella y profesional para ser la asistente de Kendal Lynch y su próxima futura esposa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD