Capítulo 23 – Noticias.

1805 Words
Capítulo 23 – Noticias. POV… Mientras Ava padecía encerrada en ese oscuro y húmedo lugar, cuestionándose a sí misma, ¿Cómo saldría de este embrollo?, lo que menos quería era romper el corazón de su hermana y mucho menos ceder ante un matrimonio no deseado. Kayden por su parte, celebraba su triunfo con una rubia muy risueña que conoció en el bar del hotel, a la cual llevo a su habitación. — Más… papi… dame, más – gemía la rubia con cada arremetida. — Si así de ardientes son las mujeres, de por aquí creo que he hecho una muy buena elección. — dijo más para él que para la chica. En su mente, la dulce imagen de su futura esposa lo estaba trastornado, de una manera que no esperaba. Después de saciar sus necesidades carnales, despidió a la chica, pues no podía permitir que sus padres se enteraran de su travesura en vísperas de su próxima boda. Luego de tomar un baño se recostó sobre la cama, cerro los ojos y la imagen de esa hermosa muñequita reapareció en su mente, realmente desde que la conoció siempre piensa en ella. Sonrió maliciosamente al recordar la cara de la pobre Ava ante el anuncio de su compromiso, el muy desgraciado se salió con la suya solo por orgullo. Era infantil elegir a una chica para ser su esposa solo por capricho, pero había algo más que lo hacía desear tener a Ava en su vida, algo que no podía explicar. Estaba por quedarse dormido cuando de pronto su teléfono comenzó a sonar de manera insistente, a regañadientes se levantó para tomar el celular de la mesita de descanso y al ver quien era rodó los ojos. Sin embargo, la ha ignorado desde que regreso al hotel y sin duda, su fiel amante no se daría por vencida hasta hablar con él. — Monse – respondió con desánimo. — Porque no me contestas el maldito teléfono, te he marcado desde hace horas, ¿tan ocupado estás con tu nueva esposa que no puedes regresar ni una sola llamada?… se supone que la cena con tu nueva familia política, termino desde hace horas. — eran las tres de la madrugada y ella estaba de tóxica al teléfono. — Estaba dormido y por favor deja de estar de histérica que me fastidias con esa actitud… si no tienes algo mejor que decir más que reclamar será mejor que hablemos después… — No, no, amor, lo siento… es que creí que estabas con alguien más o tal vez ya estabas conociendo a tú… — la enorme carcajada de Kay la interrumpió, brincos diera él porque Ava lo dejara tan siquiera besarla… pero esa niña no será fácil de domar. — entonces, ¿es así? — Monse… no sé qué es lo que causa más gracia, si tu inseguridad o el hecho de que te estés volviendo loca por los celos. — dijo dejándola muda. — Para empezar, solo fue una cena con la familia de mi futura esposa, llegue cansado y sin más me quede dormido, ¡Maldita sea!, que irritante eres. — gruño molesto. — Está bien, no te enojes, lo siento… es solo que te extraño, sabes que te amo tanto que me cuesta mucho estar lejos de ti… además, de que esta situación me tiene un poco ansiosa. — Pues controla tu ansiedad porque no nos llevara a ningún lado. — Lo siento, pero porque estás de malas, te fue mal en ¿la cena? – no respondí nada. — entonces… Si estás de malas, eso quiere decir que no te fue nada bien y aún no compromiso. — No Monse… el matrimonio es un hecho sin retorno. — Entonces… es un hecho, te casarás. — su tono de voz salió quebrado. — Sí, lo acabo de decir. — Y lo dices así… — Que quieres que te diga Montserrat, ambo sabemos perfectamente que era un hecho desde que aborde el avión para venir a conocerla. — ¿Cuándo? — ¿Cuándo qué? — Cuando te casaras con ella… — No sé exactamente, ya he entregado el anillo y solo nos queda esperar la fecha que nos darán el registro civil. Tal vez cinco o seis días, si mi papá logra precipitar las cosas para regresar lo antes posible. — Kayden… no quiero que te cases. — Por dios, no de nuevo… ¿Sabes qué?, no pudo seguir discutiendo por lo mismo, hablamos mañana… — Kayden, no te atrevas a… Colgó sin esperar a que terminara de hablar, miro el teléfono y se dispuso a buscar las r************* de Ava, se decepcionó un poco al no encontrar nada, ni una foto. Soltó el teléfono y luego se acomodó en la cama donde dios varias vueltas hasta quedar profundamente dormido. Mientras que, del otro lado de la línea, Montserrat se negaba a aceptar a perder frente a una desconocida, toda su vida soñó con ser la esposa de Kayden. Espero por él tanto hasta que volvió de Londres, lo dejo vivir en libertad y le ha dado lo mejor de ella aceptando hasta lo que considera indígnate, como compartirlo con otras mujeres. Pero sin duda, dejar que se casara y que con el tiempo la hiciera a un lado, no estaba en sus planes, tenía miedo de perder al hombre que ha amado toda su vida y no iba a permitir que Kayden se fijara en alguien más, que no fuera ella. Él podría jurar que todo seguiría igual, pero ella sabía que tarde o temprano algo podría cambiar entre ellos. Solo necesitaba asegurar que aún lo tenía bajo control. — Hola Nicky. — Hola, ¿Qué pasa?, ¿Por qué llamas a esta hora? — Cancela mis compromisos después de la sesión de foto de la campaña Azares, me tomaré unos días libres. — le dijo a su mejor amiga y asistente personal. — ¿Qué?, pero ¿Por qué?, ¿A dónde iras?, ¿Qué pasa? – la invadió de preguntas desconcertadas por su repentino cambio. — Tengo cosas que arreglar, me voy México. — Acaso estás, ¿loca?, Kayden se va a mucho molestar en cuanto te vea allá – Nicky conocía perfectamente su situación y la comprendía. — nena si lo sigues acosando de esa manera, lo vas a cansar y te mandará al diablo definitivamente, sabes que su matrimonio no es algo que desee, es un simple capricho familiar… relájate y confía en él sí. — No puedo, tengo miedo de perderlo… y sé que si estoy allá al menos podré conocer a la fulana esa, necesito saber si me llega a los talones y sobre todo debo dejarle en claro cuál es su lugar en la vida de mi hombre. — Eres imposible, solo espero que no te salgan mal las cosas por impaciente. Montserrat quería que esa mujer supiera que en la vida de Kayden solo hay sitio para ella y que ni esa era ella ni ninguna otra mujer tendía ese privilegio jamás. Al día siguiente, en la casa de los Lynch… Tras la llegada de la señora Ivana a la gran mansión de inmediatamente fue llamada ante la presencia de Camilo, quien esperaba con ansias muy buenas noticias. — Padre – Ivana se acercó a él y le dio un beso en cada mejilla como saludo. — Bienvenida, y bien, dime, ¿Cómo estuvo todo? — Kayden acepto a la chica, el compromiso está cerrado y solo debes esperar la fecha para la boda civil. — esas palabras alegraron al viejo. — ¿Cómo están la familia, conociste a toda la familia? – Camilo quería saber si alguien en especial estuvo presente. — O sí, conocimos no solo a madre de la chica, sino a su abuela y a su tía, me llevé gran sorpresa cuando vi que eran gemelas, sin embargo, aunque casi idénticas físicamente, son tan distintas de carácter, la señora Teodora es muy agradable. — sonrió. — En ese caso, me siento muy satisfecho con que todo haya salido como lo deseaba, espero que pronto estén de vuelta en casa para conocer a la nueva nuera… por cierto, ¿Qué edad tiene?, ¿tiene la misma edad de Kayden? — Ivana trago en seco… — Bueno, eso me pareció, pero creo que es un poco más joven - el señor frunció el ceño, pues se supone que ella debía verificar los datos de todas las candidatas. — bueno es que la verdad revise tantos datos que no lo recuerdo, pero cuando la traiga saldremos de la duda. — intento parecer apenada, el señor sonrió y no le tomó importancia. — Oh, en ese caso esperaré a conocerla… gracias Ivana, has hecho un buen trabajo… debes estar cansada, ve a descansar y más tarde te agradecería si me ayudas con mis masajes… no hay mejores manos que las tuyas. — Oh, papá… que dices, pero será un placer, más tarde volveré. En cuanto camilo se quedó solo, sonrió al ver sus planes de unir a ambas familias, era un hecho confirmado, solo será cuestión de tiempo para volver a ver a su vieja amada. En la ciudad de la familia San Miguel la noticia sobre la nueva de unión de su familia con una familia rica se regó como agua por las calles, Teresa estaba más que emocionada y no dudo en presumirlo con sus amistades. Quienes no dudaron en preguntar por Gaby, pues ellas estaban al tanto de que era ella y no Ava quien se casaría con aquel hombre rico, a lo que ella explicó que se había confundido, por lo emocionada que estaba de que una de sus nietas fuera bendecida para formar parte de una familia honorable como la familia Lynch. Pero obviamente las señoras sacaron sus propias conclusiones. — Claramente, la belleza de Ava, desplazó a la pobre hermana. — murmuro la una y las otras asintieron. — Gaby es muy linda, pero sin duda Ava es una joya muy valiosa, sobre todo para el codicioso de Gerardo. — murmuro otra a espaldas de Teresa. — ¿sabías qué, le debe un dineral a los Herrera?, seguramente esa familia los sacara de deudas a cambio la de la boda. — ¿Qué? – respondió una de ellas alarmada. — Ahora entiendo todo, sin duda se han sacado la lotería, aunque, siento un poco de tristeza por la pobre niña, ser obligada a casarse tan joven. — Es posible que no sea así… tal vez al ver la fortuna de esa familia, a la chica también le brillaron los ojos. — Conozco a Ava y sé que no es así… — Como sea… aun así, te imaginas, la fortuna que ganaran con este matrimonio… — Oh mi Dios, si de por sí teresa es insoportable… ahora con este matrimonio será peor.
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