Noah
Es increíble cómo todos a mi alrededor parecen ser unos completos incompetentes. Si no hago el trabajo correctamente, nadie más lo hará como se debe.
Mi reciente ascenso a Coronel me ha puesto al mando de la misión de capturar a los miembros del clan Rinaldi. Aunque Brandon, el viejo líder, es un experimentado estratega, su edad lo hace vulnerable, y sé que sus herederos se disputarán el control del negocio cuando muera.
Este clan es uno de los más influyentes en el mercado de tráfico de drogas y personas. He concebido un plan para atraparlos y rescatar a varias niñas, pero no puedo confiar en nadie en la central, ni siquiera en mi propio equipo, ya que parecen ineptos.
El General ha depositado su confianza en mí, y no puedo permitirme defraudar esa confianza. Además, anhelo demostrar que soy mucho más capaz que mi padre. Él dedicó toda su vida a su carrera, ignorando a mi madre y a mí; su única obsesión era avanzar.
Me enfurece que nunca fuéramos una prioridad para él, mientras que por una joven como Nicole, que se retiró durante años, pareciera sentir un interés profundo por ella.
No puedo evitar sospechar que su gratitud va más allá de lo que aparenta, tal vez haya una conexión más profunda entre ellos debido a que él le salvó la vida. Tal vez son amantes.
Tengo dos teorías: tal vez Nicole se convirtió en su amante, o incluso podría ser su hija ilegítima que nunca reconoció. De cualquier manera, me encargaré de hacer de su vida un infierno.
-¿Cómo te recibió tu familia?- me pregunta Pato al entrar abruptamente a mi oficina.
-No entres sin tocar, Philip -responde con un suspiro.
-Por lo visto, nunca cambiarás ese humor.En lugar de entrometerse en mi vida, deberías poner límites a tu hermano- Le aconsejo
Él ríe-Si ya me contó la situación en tu casa. No te preocupes, él y tu hermanita son solo mejores amigos.
No soporto que la llamen "mi hermana". No compartimos ningún lazo de sangre, ella no significa nada para mí.
-No me interesa lo que le ocurra a esa joven. Quiero hablar contigo sobre nuestro próximo golpe; necesito a tu mejor hombre para infiltrarse.
-Es muy simple, ese es Lorenzo...
-No me importa su apellido; solo confío en ti, Patricio.
No solo lo he nombrado como mi capitán porque es uno de mis mejores hombres. Sino también porque es mejor amigo y no confío en nadie más que en él.
Después de un largo día de trabajo, necesito relajarme más que nunca. Por eso, estoy decidido a contratar los servicios de una mujer.
No es mi estilo, pero acabo de llegar a la ciudad y aún no conozco a nadie. Hace años que abandoné este lugar.
Mientras camino por los pasillos de la central, saco mi celular. Al llegar al estacionamiento, veo a Nicole junto a mi coche.
-¡Al fin saliste!- exclama.
No puedo evitar reír,-¿En serio esperas que te lleve a casa?
-Sí, idiota, vivimos en el mismo lugar y aquí no hay autobuses ni taxis cercanos. La central parece estar oculta del mundo.
-Ese no es mi problema, Nicole... Nos vemos en casa si logras llegar.
-No puedes dejarme aquí sola. Todos se han ido y está oscuro.
Estalla mi frustración-¡Queda claro que no soy tu hermano ni nada tuyo! ¡No me importa en lo más mínimo lo que te ocurra! - sentencio antes de subir a mi coche y alejarme.
Siento una creciente necesidad de que ella comprenda su lugar. Desde el momento en que llegue, su actitud altanera se ha enraizado profundamente en mi mente, y ya no puedo ignorar su presencia desafiante. Me niego rotundamente a ceder ante sus malos modales. No importa cuán inexperto sea el terreno, no puedo permitir que alguien, especialmente ella, perturbe mi equilibrio. La tolerancia hacia sus acciones está fuera de discusión; el respeto y la obediencia deben son relevantes, ella me debe respetar y debe comprender que soy yo quién manda.
Una mocosa no hará su voluntad conmigo como lo hace con mi padre.
No es solo una cuestión de poder, sino de afirmar mi posición y mantener intacta mi integridad en medio del caos que la rodea.
No importa cuán atractiva sea, no puede escapar de la imagen que he formado en mi mente. Es una sinvergüenza, una oportuna aprovechada que busca sacar provecho de cualquier situación. Lo hace con mi padre y con cualquier hombre que se le cruce en frente, con su carita de niña buena nadie sospecha.
Y en mi mundo, no hay espacio para tales manipulaciones.
Ella está vinculada a mi padre por un lazo de gratitud que no puedo comprender. El hecho de que haya surgido en su vida en un momento crucial, cuando él la salvó, solo alimenta mi desconfianza. ¿Qué podría haber detrás de esa gratitud? ¿Es acaso solo un agradecimiento sincero, o hay algo más oscuro en juego?
No puedo evitar pensar en las posibilidades de que mi padre esté interesado en ella. Cuando ellos se abrazan o sonríen, miles de ideas cruzan sobre mi mente.
Sin embargo, ya no deseo pensar en esa mocosa. Mi determinación es clara: no permitiré que su presencia distorsione mi enfoque.
La misión que enfrento es demasiado importante, y cualquier distracción, especialmente una como ella, es inaceptable. Aunque se aferra a la idea de que sus encantos la llevarán lejos, pronto aprenderá que en mi mundo, en mi vida, el respeto y la confianza se ganan a través de méritos, no por apariencia o circunstancias fortuitas.
Una carita bonita, ni un par de piernas, no tienen lugar en la central, ni en mi vida.