EPÍLOGO

2329 Words

WASHINGTON DC MESES MÁS TARDE —¡Dios mío! Christina Harrison caminaba de un lado a otro mientras llevaba en sus manos un enorme plato de aperitivos. Tenía su casa llena e intentaba ser la mejor anfitriona de todas. Martín, su esposa y Nils estaban en su casa. Habían viajado desde California porque estaban seguros de que los números favorecerían a Evan. —Es que es muy guapo—comentó Nils mientras robaba un aperitivo—. Si yo fuera una chica de dieciocho años, le daría mi voto a él, señora Harrison. Mire nada más, mire que ojos… Señaló la pantalla donde aparecía la foto de Evan en una posición que le favorecía. Martín no pudo evitar reír ante las ya conocidas ocurrencias de Nils. El californiano se sentó en el sofá sintiéndose cómodo, como en casa, pues para la señora Harrison eran una

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD