WASHINGTON —Todo va a estar bien Matt, no lo olvides. Aunque esté demasiado lejos yo siempre estaré contigo. Te llamaré cada día y espero poder tenerte en la línea en cuanto aterrices. No estés nervioso, se que los aviones te pueden dar pánico. Matt sonrió. —Cuando sea grande seré un hombre de los cielos. Su hermana le devolvió la sonrisa. —No tengo dudas de que así será mi querido Matt. Cuando seas grande podrás ser un piloto de avión o lo que sea que quieras ser. No olvides que te quiero mucho y que cualquier cosa que necesites puedes pedirmela por llamada o decirle a Sun-Hee. ¿Está bien? —Está bien. —Ten buen viaje, Matt. Pronto iré contigo y nos veremos de nuevo—musitó la mujer para después depositar un beso en su mejilla y permitirle sentir un poco de su cariño a través de

