WASHINGTON No podía seguir así. Evan tenía demasiado claro que Abby no era Lena. Pasó buenos momentos con aquella mujer que durante muchos años fue el centro de su mundo, pero después de la llegada de Abby y de haber detenido su vida, decidió que era momento de continuar para bien. No sentía que enamorarse de nuevo fuera una traición para ella porque toda persona que amara no podía ser egoísta con su contraparte. Estaba seguro que si le tocará ser a él quien abandonara este mundo dejaría que Abby formará una nueva vida con alguien que la hiciera feliz porque eso también era amor. Hubiera querido lo mismo para Lena si la historia fuera diferente. —No puedes compararlas a ambas porque estarían en clara desventaja. Lena pudo haberte ofrecido algo mejor que esto. Tal vez aprecias dem

