No es posible

1506 Words
Tamara e Igor no habían tenido ese tiempo de pareja, todo había sido trabajo, irse, volver. Así que a él le pareció bien quedarse la semana, trabajar desde ahí y enseñarle a Tamara a ser su propia CEO, asistente y todo lo que ella necesitara desde un lugar. Él bromeó con no tener una oficina, pero era su realidad: trabajaba en cualquier sitio y pasaba muy poco en el edificio dedicado a trabajar, aunque todo el tiempo estaba trabajando. Tamara, por otro lado, trabajaba las ocho horas diarias en la noche y pasaba el día de turista con su mamá y su amigo. Cenaba con Igor mientras se dedicaban a trabajar, o tenía una reunión con sus hermanas, pero nada demasiado intensivo. Estaba sentada conversando con ellas por videollamada cuando las dos la acusaron de ser una vagabunda. —Yo considero que soy lo mejor de dos mundos —respondió, y Verónica se rió mientras abría macadamias para comérselas. Lucía le ayudó antes de que se cortara un dedo y su hermana le pidió una explicación—. Soy ambiciosa y trabajadora como papá, pero me gusta dedicarme tiempo como mamá. —Tú serías una buena ama de casa. —Me aburriría mucho. ¿Qué haces cuando los hijos duermen? —Limpiar la casa. —Yo esperaría tener una empleada —se quejó Tamara, y sus hermanas volvieron a reírse. —Eres una perezosa. Ahora, los abogados van a mandar contratos esta semana. Ya hemos procedido con la compra del lugar, todo parece moverse bien. ¿Qué planea hacer Grillo con su gira? —Estamos organizando el releasing, pero para ello quiero que Grillo se presente más en r************* . Ya saben que él se presenta en donde sea, pero tiene muy poca presencia digital. Quiero crear una experiencia para el oyente, que él se sienta conectado, que conozca a la gente que le sigue desde el día cero. Eso es oro si hablamos de construir un público fiel. —Me encanta, te apoyo —Verónica vio a la mujer a su lado y Tamara a la mujer que tenía enfrente. —¿Qué dijiste? Creo que malentendí. —Nada, que muy buen trabajo —anunció. —¿Estás bien? —preguntaron sus hermanas al unísono. —Sí, creo que necesitamos montar más estrategias que reanimen el negocio y estamos en busca de nuevos clientes. —Lucía, no lo haces todo mal, solo te han salido mal las estrategias. Y es obvio que necesitamos ponernos en modo competencia y supervivencia. —Honestamente, quiero renunciar —respondió de la nada. Verónica le recordó que ella estaba embarazada, con un dispositivo en el útero que podría matar a su bebé, y un novio cruzando los cielos como pajarito, a quien no le había dicho que estaba embarazada. —No puedes renunciar, porque si no, yo tengo que ponerme al mando de esto, o Tamara, y ella está loca. Solo ideas y trabajo duro. Yo quiero ir a vomitar de nuevo. —Qué tal si hablamos cuando ella esté menos confundida, en un par de semanas, y cuando yo haya regresado a la ciudad. —¿Tú planeas vivir con mamá y papá? —No, pero Grillo y Yuri anunciarán su ruptura a finales de esta semana. Aquí hay menos paparazzis y se me ha ocurrido aprovechar, traer equipo y ponerlo a trabajar. —Niñata —le acusó su hermana, y todas rieron. Tamara fue en busca de Grillo, quien estaba libre, feliz, con su papá, jugando ajedrez. Alma le acarició la espalda a su hija y le preguntó si le apetecía una tarde de chicas. —Tengo que poner a Grillo a trabajar. La joven salió al exterior y los dos la miraron serios, como si estuviese interrumpiéndolos. Ella acarició la espalda de su papá y le dio un beso en la frente. —Tú estás jubilado, pero tu nuevo amigo no, papá. —Hija, tu madre y yo hemos decidido que es nuestro hijo nuevo y favorito. Ahora, no nos interrumpas, por favor. —Sí, ve a traernos un cafecito y las barritas ricas que hizo mamá. —Las cocadas —la corrigió Tamara, y fue a hacer caso. Los dos hombres se rieron de lo obediente que resultaba ser ella. Su padre la vio con orgullo y pausó el juego un segundo para conversar con Grillo. —¿Por qué no están juntos? —La pregunta lo tomó por sorpresa, incluso se rió. Franco sonrió de vuelta. —No soy suficiente para ella. Igor lo tiene todo listo en la vida. Yo soy un desastre y la quiero muchísimo, pero quiero lo mejor para ella. —Mi mujer me hizo esta pregunta una vez: ¿cuál es la diferencia entre el príncipe azul y tú? —Grillo se encogió de hombros—. El príncipe azul hace todo por la princesa, incluso cambiar, ser su mejor versión, ser fuerte, valiente. Ahora, tú, hijo… estás exponiendo a tu reina a ataques de cualquier lobo feroz bien vestido, solo porque él tiene huevos y tú no. —El lobo feroz tiene oro —respondió—. ¿Cómo conquistaste a mamá? —Conseguí su rol de vuelo y solo viajaba si estaba ella. Luego, la dejé hacer todo el trabajo. Gracias a Dios, me funcionó. —Sí, le funcionó ser un acosador —respondió su esposa, y los dos rieron—. Yo estaba preocupadísima, pensaba que era gay. Luego lo visité en su casa y me convencí de que solo era un solterón más —respondió con el ceño fruncido, pero le dio un beso a su esposo y tomó asiento a su lado. Grillo tomó con total cuidado una foto del tablero y las piezas en él antes de levantarse e ir a ponerlo en un lugar seguro. Tamara estaba preparando un café especial para su papá y le dio a Grillo el suyo, n***o, solo, hiperfuerte. —¿Qué es esto? —Es café con leche condensada, en un vaso con más leche condensada, michelado con leche en polvo y un poquito de café especial que mi mamá tiene mezclado con todo para que mi papá, y solo mi papá, sea feliz en este mundo. —¿Puedo probar? Grillo tomó un poco y Tamara sonrió porque era una mezcla buenísima de café y leches. Espectacular, muy dulce, un invento de Alma. Los dos salieron con galletitas a bañarse en el atardecer. Buena plática. Alma vio a Grillo más relajado y este reconoció que el cambio de aire les beneficiaba. —Entonces Grillo, ¿qué vas a hacer? ¿No vas a tener nada con Tamara? —su hija rueda los ojos y arruga la cara hacia su mamá—. ¿No vas a seguir con la Yuri? ¿Se ve un poco frígida, es eso? ¿Es mala en la cama? —Tamara negó con la cabeza y la vio mortificada, mientras su esposo se reía—. Y opción C: ¿te vas a quedar solo o con la chica del perro intenso? —Grillo nunca está solo, tiene dos prostitutas. —Tamara, no tienes que ser así. ¿Cómo le vas a decir eso a tu mamá? Hay límites de verdad —se enojó—. No puedes guardarme un secreto. —Es la verdad… no me dijiste que era secreto con mi mamá. —Tengo compañía, mamá. Y no… no sé estar solo. Soy de esa gente, ¿sabes? Termino con una y tengo plan B. Pero con Brianne no sé… el sexo es bueno, es sexy, divertido. Con Yuri todo está muerto, no es frígida, es súper flexible, pero no hay pasión. Y Tamara es chismosa: seguro sube una foto de mi pipí en la página 24 de chismes. Franco nunca se había reído tanto, no como para ahogarse. Su mujer se contagió de risa y su hija vio a Grillo incrédula, porque solo él podía explicar su situación de vida de esa manera tan única. —En fin, la gente no sabe, pero podría unirme a un convento de hombres. —Eres hipersexualmente activo —le recordó Tamara. —Creo que te voy a tener que suspender, despedirte. Eso sería duro y una estupidez, pero voy a hacer lo que tus papás no hicieron contigo. Tamara, sube a tu habitación, enciérrate y no salgas hasta que hayas meditado con respecto a las impertinencias que salen de tu boca. —Eres un peligroso, papá. O sea, me puedo ahogar. —Vete, los adultos estamos hablando —Alma y su esposo no podían dejar de reír. —No me mandas. —Pero mi amigo personal y mi mamá postiza sí, y los dos están de acuerdo conmigo. Les cuento que estoy intentando reactivarme en Ins t a G ram Entonces hice una lista de "mejores amigas" con las lectoras que más comentaban por ahí, la originales (viejitas ya), si alguna quiere que la agregue me escribe por ahí o dejan el us-ua-rio en los comentarios y yo las meto.
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