El fin de semana fue dedicado a leer solo sobre anticonceptivos. Si me tocaba elegir alguno entre mis favoritos, el parche o un anillo vaginal, me serviría a la perfección. No debía recordar tomarlos a la misma hora, sino cambiarlo cada cierto tiempo y estaríamos protegidos. La mañana del lunes se fue en un chasquido, Ari se cansó de insistir en saber detalles de mi escapada, pero ni loca le iba a comentar detalles jugosos de ese día. Bastó con decirle que habíamos resuelto las diferencias como adultos civilizados. Nyx me fue a buscar —como siempre— y dejamos a Ari en su residencia, tomó la ruta más corta al consultorio del ginecólogo y en pocos minutos estábamos llegando al centro médico. —Dejaré el bolso con mi ropa en el auto, no lo olvides. —Uhm... Vale. Lo anotaré en mi libreta in

