Interesado..

1033 Words
Después de ver como desaparecía, Amy se mostró avergonzada ante mí. —Lo siento tanto Bastian, es que él no dejaba de perseguirme y fue una salida fácil mentir diciendo que eras mi novio— Me explicó apenada. —No te preocupes Amy, aunque confieso que tampoco me molestaría si fueras mi novia— Le respondí con picardía. Amy se quedó en silencio unos segundos con una sonrisa reflejada en su rostro. —Eres muy amable Bastian. —Solo digo la verdad, entiendo porque ese hombre quiso besarte, eres muy hermosa— Le dije tratando de enamorarla. Amy sonrió y caminó hasta la orilla de la piscina, al verla acercarse sentí un gran deseo de lanzarla sobre la piscina y que se ahogara, pero ese no era yo, no del todo. — ¿Tienes pareja?— Preguntó. — ¡No! Soy un hombre soltero y me gustaría aprovechar este momento para invitarte a salir— Le dije sin rodeos. Amy se giró y me miró con curiosidad. —No te detienes cuando sabes lo que quieres. Y para responder a lo que me había dicho, saqué mi móvil y se lo entregué para que escribiera su número de teléfono. Amy lo escribió con amabilidad y luego sin decir nada volvió a la fiesta. Durante la noche estuve bastante tranquilo, calculaba cada paso minuciosamente de lo que haría. Después de dejar a Edward en su casa, me dirigí hacia el departamento de Alina, honestamente me sentía mal por haberla negado ante Amy, pero no podía decir que tenía una relación porque todo se echaría a perder. Entró al departamento y exclamó el nombre de Alina pero ella no responde, así que me acerco a la habitación y escucho risas y una voz masculina. Sin pensarlo dos veces abrí la puerta y lo que me encontré fue espeluznante, ella estaba en la cama con un hombre que jamás había visto. — ¡Alina!— Grité. Rápidamente ella se incorpora a la cama y trata de taparse mientes que el desconocido toma sus pertenencias y huye. —Amor esto no es lo que parece— Intentaba explicar. — ¡Ay por favor Alina! Ese es el típico cliché; no es lo que parece, bien sabes que te estaba acostando con otro hombre en la cama que tú y yo compartimos a veces— le dije muy enojado. Alina empezó a llorar como si alguien de su familia hubiese muerto. —Lo siento tanto amor, me sentía sola, tú solo estás pendiente a tus negocios y yo quería algo de atención— me dijo para justificar su error. Me eché a reír de mí mismo, solo a mí me podrían pasar esas cosas. —Esto se acabó aquí Alina, por favor no me busques— Le exigí. Salí del departamento de Alina y honestamente siento un alivio, no tendría que vivir doble vida, porque ahora mi objetivo estaba en conquistar a Amy. Así que tomé mi móvil y antes de encender mi auto, envié un mensaje. — ¿Qué te parece si nos vemos para desayunar mañana en el centro?— Escribí. Pensé que no recibiría respuesta, pero apenas encendí mi auto, mi móvil sonó, abrí el mensaje y sonreí. La mañana siguiente, estaba sentado en un restaurante del centro de la ciudad, había pedido un café para calmar los nervios. Y de repente ella se detiene frente a mí con una sonrisa. —Buenos días Bastian— Dijo ululando todo a mí alrededor. Me levanto de la silla y extiendo mi mano para saludarla. —Buenos días Amy, pensé que no llegarías— Le digo sin rodeos. —Disculpa la tardanza, pero ya estoy aquí— Dijo mientras tomaba asiento. Ordené un café para ella y algunos panecillos. —¿Crees en el amor a primera vista?— Le pregunté sin darle largas. Amy sonríe y asiente positivamente al mover su cabeza. —Si, creo en el amor a primera vista, de ese que solo se da una sola vez— Me confesó. Me quedo mirándola en silencio y muevo mi cuerpo hacia adelante. —Me alegro, porque desde que te vi en la oficina de tu padre, no te puedo sacar de mi cabeza. —Eso es interesante, porque siento que no puedo dejar de pensar en ti, es como si te conociera hace mucho tiempo— expresó. Me río con una sonrisa amable, pero todo es fingido, dentro de mí mi corazón solo ama una sola cosa; la venganza. Tomó su mano y la beso con suavidad antes de responderle. Este es el inicio de un gran amor— Le digo. Inesperadamente, la voz de Alina nos interrumpe, su grito fue aterrador. —¿Por esa mujer me dejaste Bastian?— Preguntó enojada. Me levanto de la silla y trato de calmarla pero es inevitable. —Alina este no es un lugar para hacer berrinches— Intenté detenerla. —Bastian, no puedes dejarme por otra mujer. —Alina no te dejé por otra mujer, te dejé porque me engañaste— Le dije sin rodeos delante de Amy. Amy como toda una dama, tomó su bolso y estaba lista para marcharse en silencio, pero tomé su mano y caminé con ella hasta llegar a su auto estacionado. —Perdóname Amy por este mal rato— Le pedí con sinceridad. —Lamento que tu novia te haya engañado, es una tonta por haberlo hecho, yo jamás en mi sano juicio te haría algo así— Dijo con palabras que parecían ser sinceras. —Tengo que la impresión de que dices la verdad. Le sonreí al escucharla decir eso, me hizo sentir especial en ese momento. Después de aquel desayuno llegamos juntos al corporativo bancario, nos dirigimos hacia la oficina de Tadeo, quien nos recibió con amabilidad. —Mi pequeña Amy, saliste muy temprano de casa y no desayunaste con nosotros— Dijo en un tono de regaño. Amy le sonríe y lo abraza. —Lo siento padre, es que salí a tomar un café. —Lamento que su hija no haya desayunado con ustedes, es que la invité a tomar un café y de una vez le digo que estoy interesado en ella— Le confesé.
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