13. Escapé

2364 Words
Casi todos los vikingos fueron al concurrido puerto de Yugor, donde se comercializa de todo, desde esclavos hasta víveres, animales o pieles. Esta es la última parada que tendrán antes de llegar a su hogar en Gudvangen, aunque ya están en Noruega su travesía aun no termina. Por orden de Klaus varios hombres quedaron custodiado los barcos, no tardarían mucho en Yugor quisas al amanecer retomaría su camino, ya que los hombres merecían un tiempo de recreo en medio de su trabajo por los muchos dias que llevan en alta mar y por que no?... algo de placer, si logran encontrarlo. Como buen marinero en cada puerto había un amorío, en Yugor Klaus tiene el suyo, solo es sexo pero es bueno así que no se quejaba. Es un hombre exigente, no toma a cualquiera, está debia ser bella o por lo menos que le atrajera. Se llevo consigo algo de dinero ya que debía pagar el favor, asi que solo se encamino a donde todos iban a la Cueva del Oso, como se le llama a la taberna del lugar, que también es un prostíbulo o posada como lo hacían ver camufladamente. Al llegar miro a muchos de sus hombres jugar, beber y bailar en el ambiente lleno de música de cuerdas, tambores, junto con las dulces flautas y por supuesto mujeres. Mientran en el piso de arriba en la habitación de la dueña del lugar, a la que él busca esta Ulka, una mujer vikinga que habia quedado viuda, por que ellos si se casan, ella que ahora vive de el negocio que exitosamente maneja, solo se acuesta con el mejor postor y Klaus Volkron lo es, pero también es grande y rudo, así que debia estar a la altura para satisfacerlo cosa que hace, ya que regresa cada vez que pasa por el lugar. Klaus subió mirando salir a un hombre maduro del cuarto, sabia lo que significa pero no le importo, asi que entro sin tocar mirando a la mujer desnuda en la cama cubierta por una pequeña manta. Ve a bañarte, ordene. Ella se levanto descarada ante él obedeciendo con una sonrisa de maldad, ya conocía su autoridad. Él solo cerro la puerta para esperarla paciente mientras ella se aseaba de su inmundicia quitando sus armas y ropas. Al verla salir aun con humedad en su cuerpo como hombre dominante se acerco mirando sus azules ojos típicos de los nórdicos, pero solo sintió un cierto jincon qué lo incómodo, sin entender su reacción la tomó, del cuello sin mucho cuidado tratando de ignorar las imágenes de aquel púrpura que lo empezaba a inquietar y de alguna manera aparecía en su mente. Beso su cuello, la levanto para llevarla a la cama sin pensarlo mucho, asi es él, sin caricias y mucho menos besarla en la boca, esas acciones para el son irrelevantes. Ella le siguió la acción con caricias en su marcada y fuerte espalda, hasta sentir la cama debajo. Maldita sea! solo necesito sacar la frustración que siento y en lo único en que puedo pensar es en esa maldita aldeana...en sus putos ojos violeta... por el Valhalla Klaus concentrate o no vas a poder! me hable mentalmente con enojo. Ocurre algo Klaus? estas diferente... tenso, dijo Ulka mirando que no estaba concentrado. Si, lo estoy, solo abrete dije para acomodarme, pero mi maldita polla no reaccionaba... que mierda pasa, pensé molesto! Solo cerré los ojos, me concentre y logre endurecerme, pero mirando ese púrpura... sin perder tiempo ni emitir palabra me introduje con fuerza sintiendo un placer indescriptible. Mientras el violeta continúa en la mente del capitán para tener sexo como él lo decia "liberador" de la frustración que la bruja le provoca. En el barco Ziel acostada en la cama como la prisionera que es, trataba de mover sus manos atadas en su espalda para aflojar las cuerdas. Como una lombriz se retorcía tratando de safarse, pero al no conseguirlo decidió pasarlas al frente lo que le costaba mucho por el vestido qué usaba, así que se levanto de la cama y con mucha dificultad pero agil, lo consiguió gritando feliz. Siii... shsss! callete tonta, ahora busca el cuchillo que ese animal guarda en el cajon, murmurre para mi, camine sigilosa hasta el escritorio abriendo la gaveta... encontrandolo. Estúpido Vikingo! dije tratando de cortar las cuerdas con premura... Siiii! chille feliz al hacerlo, ahora sal de aquí Ziel, debo encontrar la forma, susurre... Así que fui hasta la cama para simular un cuerpo dormido entre la cobija, pieles, almohadas y sabanas, fui a la puerta... la abrí solo un poco y no mire a nadie, así que abrí un poco más para saquar mi cabeza, mirando a varios hombres a unos cuantos metros de mi... Rayos! que hago? piensa rápido... piensa... piensa! Lo tengo! eres una genio Princesa! rei y regrese por un objeto que parece una barra de metal... Lo tome sin abrir la puerta por completo lo lance con toda mi fuerza atravez de la abertura por el aire, cuando cayó hizo un gran estruendo, golpeando fuerte y quebrando algo. Los hombres al escuchar el sonido estrepitoso de metales entre algo más, inmediatamente fueron a investigar, descuidando la puerta. Está salio cerrando como un rayo y entre las cosas se abrió paso con la adrenalina al máximo, esquivando cuerdas, objetos marinos como remos, redes con los demás implementos. Pero al llegar a la escotilla principal se dio cuenta que solo podía desender por una escalera hecha con cuerdas a un bote qué estaba atado al navio. Odio las alturas!... Dios! tenía que ser de cuerdas... Vamos Ziel no arruines tu oportunidad de huir, es la mejor que has tenido hasta ahora, me dije para empezar a bajar con miedo, realmente esta muy alto y el viento frio empezó a soplar, debo apurarme antes que alguien me vea. Con prisa y en mucho silencio descendió sujetandose fuerte de la escalera hasta el bote, cuando lo tocó con sus pies todo su cuerpo temblaba de los nervios, el miedo se apodero de ella pues la altura si es bastante, tanto que si caía, era probable que se matará no solo por la altura, si no por la helada agua. Sin más empezó a remar hasta la orilla pero no se dirigió al muelle, pues estaba cundido de hombre, que al verla llegar sola es probable que la tratarán de tomar como esclava o prostituta, que es común en el lugar, pues las mujeres decentes caminaban solo escoltadas por sus hombres. Pero la marea es fuerte arrastrandola más abajo de lo que ella quería, así que peleaba contra la corriente y el viento por escapar. ********** Mientras tanto en el cuarto Klaus había terminado con Ulka su encuentro casual. Con más frustración que antes, una molestia se hizo evidente a los ojos de ella que lo conocía un poco y supo que algo en él habia cambiado, pero no sabia que aunque tampoco le preguntaría demás, ella solo cumplía, pero él si le gustaba mucho. Él alterado e irritado por que solo pudo terminar mientras pensaba en Ziel, se levanto metiéndose en la tina, completamente airado molesto consigo mismo, nunca le habia sucedido esto, siempre terminaba sin ninguna dificultad y no una si no varias veces, lo hacía afuera vertiendose en tierra para evitar prole, no hablo casi nada él solo se aseo tomándose su tiempo, pues no quería regresar al barco. Maldita sea contigo Klaus, que mierda te sucede! esa bruja debió lanzarme algún encanto, un conjuro en venganza... eso es! bruja maldita me la pagaras, renegué en voz alta. Cuando Ulka entro al baño metiendose en la tina frente a él, ese hombre es todo un espectáculo de seducción, un guerrero atractivo y tan varonil que su efecto en las mujeres es inmediato, eso Ulka lo sabe. Pero ella siendo quien era y haciendo lo que hacía, no tenía oportunidad con él, de hecho ninguna de entre las mujeres, pues él no las tomaba más que para su placer carnal. Cual es su disgusto Capitán Volkron? pregunto mirandolo. No quiero hablar Ulka! Si, ya lo note, no lo has hecho desde que llegaste excepto para darme órdenes. No ha sido un buen viaje es todo, dije saliendo de la tina, para vestirme. Te vas? tan pronto no te quedaras hasta mañana? pregunto mirandolo desnudo con deseo de más. No! Que te pasa Klaus, se trata de una mujer? No! dije con duda y molestia, así que me vesti para salir del lugar, dejando las monedas en el mueble. Ulka no dijo nada, había cumplido pero aunque quedó satisfecha, esperaba que se quedará, cuando escucho las monedas caer en el tazón seguido del sonido de la puerta abriendo y cerrando, ella supo por su instinto femenino que esa sería su última visita. Klaus salió con rumbo incierto con mucha inconformidad con el mismo, asi que se fue a tomar aire fresco sin saber con lo que se encontraría. Mientras en la orilla de la playa un poco más abajo del muelle Ziel llegaba, cansada de remar contra los elementos. Subió encayando la pequeña barca en la arena y camino hacia el pueblo, necesitaba encontrar provisiones rápido junto con algún lugar para esconderse, sabia que solo es cuestión de tiempo antes de que todos se dieran cuenta de su escapé y empezarían a buscarla, aunque esperaba que no, que solo buscarían a otra chica para su Rey. Camine escondiéndome entre los arbustos cuando mire en una cuerda una capa oscura y sin que nadie me viera la tome, es perfecta, hable asustada... me la coloque rapido poniéndome la capucha, es larga asi que cubre mi vestido junto con mi rostro... Avance entre las calles mirando algunos de los vikingos así que me metí rápido en una tienda, estoy asustada y no quiero que me atrapen, así que me quedo quieta observándolos pasar... Solo suspiré aliviada para regresar a mi andar, nesecito un lugar donde esconderme antes de que anochezca, no se cuando se irán pero nesecito tomar otro barco de regreso en dirección a Southampton, cuando escuche. Lleva esto al horfanato Will, esta pesado y no tardes, dijo una mujer tienes solo 20 minutos. Pero mamá, esta en las afueras del pueblo me tomará una hora ir y venir con esta carga. Deja de renegar... llévate la mula, solo 20 minutos Willian, advirtió la mujer. Salí de la maldita cantina para ir caminando hacia algun lugar, quisas de regreso al barco, sintiendome molesto, cuando vi una capa andante que viene con mucha prisa directo hacia mi, si no se quita chocará conmigo... así que solo segui, cuando paso choco conmigo y siguió apartandose con prisa y sin decir nada, pero su aroma capto mi atención, solo me detuve para girar inhalando... Ambar! dije y camine tras ella, con una ligera sospecha... No puede ser que sea la bruja, no puedo creer que esa pequeña mujer debilucha haya escapado de un puño de malditos vikingos que le doblan el tamaño... mierda! Choque con alguien muy fuerte no lo mire, mucho menos hable, solo seguía a prisa debo encontrar un lugar para esconderme, escuche cerca de una tienda de un horfanato al final del pueblo quizas ahi pueda refugiarme... pero debo darme prisa, apúrate, hable para mi, mientras observo para todas partes, asegurandome de que nadie me siga... Logre salir del pueblo un rato después de mucho caminar, pero cuando trate de tomar el camino, sentí un fuerte agarre en mi brazo qué me halo... Hahh! respire fuerte cuando me quito la capucha de la cabeza. A donde crees que vas bruja? le hable mirando sus ojos... maldicion! Tu, pero como? sueltame forcegee con él... nooo! déjame sueltame. No, eres mía, afirme y con velocidad la subí en mi hombro... no se como escapaste, pero los imbéciles qué te dejaron salir serán castigados por tu maldita culpa. Déjame! patalee gritando, me retorci... sueltame, auxiliooo! ayuda! Grita lo que te de la gana, nadie hará nada... no conmigo. Klaus, dijo uno de sus hombres mirandolo con la bruja. Busca la barca en la que escapo, debe estar muelle abajo, la corriente la llevo ahí, ordene. Si Señor! dijo el vikingo saliendo con un par mas. Pero que mierda? dijo Zhor escuchando sus gritos... esa bruja te da problemas Klaus, se rió. Callate ! Zhor... adverti, tu también bruja, no ves que nadie te ayudará. Bajameee! no tienes derecho de secuestrarme... auxilio, por favor! forcegee. Zhor dile a todos que regresen, nos vamos, órdene. Pero Klaus acabamos de llegar, ellos no tienen la culpa de que tu bruja sea mas lista que los hombres y escapé. Solo me detuve amenazante, haz lo que te ordeno maldita sea, ve a tocar el cuerno... nos vamos. Ayudaaa! llore desesperada... no déjame, eres un mounstro horrible! Cállate! la nalgue fuerte... eres mi prisionera hasta que te entregue, ahora por tu bien quédate quieta, aquí nadie meterá un dedo por ti, no si no quieren perderlo... Este lugar me pertenece, como tú. Por todo el pueblo grito peleando la Princesa de Wessex sobre su hombro a vista y paciencia de todos, nadie se mete con el Capitán Volkron, nadie, ni sus hombres que son tan osados. Al pasar frente a la cantina todos escuchaban los gritos erraticos y despavoridos de Ziel todos salieron incluyendo a Ulka, que en su jornada semidesnuda se asomo desde su ventana mirando aquella escena tan poco usual. Es ella capitán... tu tensión? cuestiono Ulka con una media sonrisa más de celos que otra cosa, por que él nunca se tomaba las molestias de hacerse cargo directamente de las mujeres rehenes, siempre eran sus hombres quienes hacían todo el trabajo, él solo ordena, pero algo cambió. Al llegar al muelle se subio a la barca que lo llevaria al Drakar, tirando a Ziel frente a él sin ningún tacto, muchos de sus hombres salieron de sus lugares siguiendolo, subiéndosen en las otras barcas para llegar cada uno a su respectivo navio mientras él no le quito la vista de encima a la valiente mujer, que sin saberlo ella lo reta y lo provoca como nunca antes una mujer lo habia hecho.
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