(Ahora sí que como dicen, valió la pena cada maldito segundo que lo esperé de más, fuimos a su departamento y ahí empezó a soltarse un poco él, aunque con pena al igual que yo porque pues apenas nos veíamos en persona. Pero eso no fue impedimento para dar el siguiente paso Me besó y me dejé llevar una vez más por unas caricias tan tiernas, su mano se deslizaba por mi cuerpo mientras me seguía besando, esa sensación al sentir sus caricias me estaba gustando y eso que apenas iba un beso No lo pensó mucho y de inmediato empezó a desabrochar los botones de mi blusa uno por uno, tiempo había de sobra para disfrutar al máximo el momento, me la quitó por completo y dejó a su disposición mis pechos que pues al verlos se quedó con la boca abierta Sus dedos jugaban con ellos mientras los admiraba

