Silvio se dirigió hacia su recamara sacó su teléfono y lo puso en la mesa, empezó a quitarse la ropa, pero cuando se disponía a quitarse el pantalón un golpe en la puerta lo detuvo. — ¿Quien es? —Silvio soy yo Virginia ¿Podemos hablar? El simplemente medio abrió la puerta. — ¿Que necesita? —Hablar contigo con respecto al dinero encontrado. —Sabe que la información se la brindó directamente al señor Abraham. —Lo se, pero quiero pedirte esta vez que sea a mi primero o simplemente hagamos un acuerdo. —Deje que me vista. Cerró la puerta, se puso la camisa, pero antes le puso un micrófono con grabación y en ese momento abrió la puerta. —Le escuchó. —Prefiero entrar antes que alguien más me vea. Silvio la dejó entrar. —Por favor que sea rápido. —Sabes que $20 millones cambian la vi

