Una invitación inesperada

1140 Words

Fue liberador haberle podido decir a Jaime lo que en verdad tenía planeado ir a hacer el domingo, y hasta me agradecí haber inventado una disculpa tan socarrona, sin caer en cuenta que era un día feriado y ninguna notaría iba a abrir ese día, pero es que, en verdad soy tan mala para mentir e inventar excusas que no fui exhausta con un detalle tan obvio que Jaime se pilló, a la primera. Y, además, ni que fuera en verdad a hacer algo malo. Mario era un amigo, seguía siendo un amigo, con intenciones de algo más, que quizá, podía o no, querer concretar con esa invitación, eso yo no lo sabía y, llegado el momento, no tenía otra opción que detenerlo. Así que, en mi consciencia, estaba libre, sin culpa, solo un poco mortificada por el hecho de que Jaime creyera que Mario era el papá de Antonell

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD