??⃟᮪〭۬̇〬⃟˖ꦽꦼ̷。.ꦿ▸Francia
La dulce y agradable mañana había llegado a aquella capital de Inglaterra,Londres , dónde se había llevado a cabo aquel baile de la noche que como se había anunciado había Sido más que perfecto incluso hasta el detalle más mínimo, fue agradable.
Que como siempre lo pensé me había tocado preparar el del siguiente año en mi capital París, era un verdadero honor poderlo organizar además de que podría superar el celebrado en Londres y por supuesto el que alguna vez se celebro en Madrid hace ya bastante tiempo, no fue muy impactante pero si había dejado agradables recuerdos ejemplo más claro imperio español se había caído en las bebidas.
Y ahora en este momento debía marcharme y volver a mi territorio ya que no era de mi gusto estar alejada de mi pequeño Canadá, quien sabrá cómo esté en este momento o si habría comido algo o peor aún algún accidente sucedió mientras no estuve.
—¿En serio te irás?—pregunto con ojos llorosos aquel pequeño trece colonias, le había tomado un gran cariño en estos pocos días.
—Lamentablemente si debo irme, mi hijo no puede estar sin mi.—conteste mientras me ponía a su altura, limpiando con mis manos su rostro que tenía algunas lágrimas.
(Ni yo puedo estar alejada de mi pequeño Canadá.)
—No quiero que te vayas...— volvió a insistir mientras seguía llorando cubriendo su rostro con sus pequeñas manos, vestía un formal traje blanco con azul que le hacía ver adorable pero por sus lágrimas daba una sensación de tristeza.
Finalmente mire que imperio británico se acercaba ya que bueno está despidiéndose de los demás reinos e imperios que habían asistido a aquel baile.
Cuando noto que su pequeño trece colonias lloraba se acercó poniéndose en la misma posición en la que estaba siendo abrazado de inmediato por su hijo.
— Tranquilo Trece colonias.—comenzó a consolarle imperio británico dándole pequeñas palmaditas en la espalda.
Aquello me parecía una escena agradable de presenciar ya que no muchos imperios se mostraban de esa manera en público o frente a alguien más ya que lo consideraban débil.
—Volveré y vendre con mi hijo.—dije, aquello cambio repentinamente la actitud del pequeño trece colonias ya que se separó del británico para verme.
—¿Y podremos jugar?—volvió a preguntar claramente teniendo un fuerte agarre al brazo del británico el cual solo miraba.
—Así es podrán jugar.— volví a responder mientras sonreía, aquello había hecho sonreír al pequeño quien ingreso a la enorme mansión saltando.
Me puse de pie al mismo tiempo que el británico quien miró unos segundos a la dirección en dónde se había marchado trece colonias.
Finalmente poso su mirada en mi, mirándome por unos segundos en un silencio un poco incómodo para luego romper el hielo.
— Es algo sorprendente ver qué calmaras que a trece colonias.—menciono.— es algo complicado lograrlo.
—Al parecer he logrado algo impresionante.- lleve mis manos a mi cintura para verle.
(Y en Verdad no será lo único impresionante que logre.)
pensé volviendo a recordar el tema del territorio de la india y sus inmensas riquezas que encontraría que serían claramente para mí.
—Si fue algo impresionante...—replico el británico mientras se acercaba un poco más a mi. —En verdad eres como los rumores dice... Eres extraña y algo...
Le interrumpí de inmediato ya que sabía lo venía a decir, lo poco femenina que era, mi actitud descortés y poco sumisa ante los hombres como el resto de hombres.
—Ya se lo que dirás qué soy poco femenina y que...— rápidamente me ví interrumpida por el británico
—En realidad lo que deseaba decir es que si eres diferente a las demás mujeres y eso es poco común.— al parecer le estaba dando vueltas al tema de poco femenina cosa que solamente me generaba algo de fastidió.— y eso es algo impresionante...
Aquello me había tomado por sorpresa y no sabía perfectamente como reaccionar ante ese comentario mientras observaba sus ojos para buscar algún rastro de que mentía al decir esas palabras.
—¿Mientes?—pregunté dudosa esperando que dijera que si lo era, pero simplemente lo negó notandose seguro de lo que decía.
Cuando finalmente había llegado a la capital Parisina fui recibida casi de inmediato por los múltiples olores que se podía respirar entre ellos los mejores perfumes que destacaban y la vestimenta casi perfecta de los demás.
Era agradable estar de regreso en mi querido territorio donde había una gran alegría que me daba la sensación de estar más tranquila en aquella cuidad, pero claramente mi día podía mejorar aún más.
— ¡Madre!— sentí como me abrazaba aquel joven canadiense pocos años mayor que aquel niño trece colonias.
Rápidamente al separarnos le tome de las mejillas notando como sonreía alegremente mientras notaba un brillo en sus ojos verdes, aquellos ojos que con solo verles me recordaba a la primavera y sus fantásticos colores .
— Crei verte pedido que esperarás en casa.— dije mientras soltaba sus mejillas y arrugaba un poco el ceño en señal de que estaba molesta, pero claro un poco, no podía enojarme con el.
— No podía esperar más...— se sincero mientras baja la cabeza notandose apenado mientras se tomaba de amabas manos mientras temblaba un poco, aquello hacía que me sintiera mal por molestarme.
Suavice mi rostro para mostrar una sonrisa y calmarle.—Tranquilo no me molestó solamente me preocupo por tu seguridad.
Además de que era muy joven para estar por las calles de París a solas, simplemente me preocupaba más por miedo a que algo malo le llegará a suceder.
Levanté mi dedo meñique viendo cómo Canadá hacía lo mismo.
—¿Prometes nunca volver a salir a solas?
— Lo prometo.
Tal vez aquel gesto parecía infantil pero era una promesa que sonaba ridícula pero siempre debía cumplirse.
Cuando apenas llegamos a casa en aquella cuidad Parisina recordé lo que había sucedido esa mañana, había Sido agotador el viaje tanto que había olvidado por completo lo que había prometido al pequeño trece colonias.
Pose mi mirada en Canadá imaginando un poco sería si ambos llegarán a conocerse tal vez podrían llevarse bien o no, aunque en verdad dudo poder cumplir con lo que prometí a trece colonias ya que bueno, no lo había prometido siendo lógica...
(Eso secnifica verle a el...)