2- ¿¡Dos días?!

1248 Words
??⃟᮪〭۬̇〬⃟˖ꦽꦼ̷。.ꦿ▸??????? La habitación era enorme pero era notable sus detalles elegantes junto a unos toques más que hermosos. Una gran cama que se podía mirar que era más que cómoda, me gire para agradecerle al inglés con una sonrisa. — Muchas gracias Imperio británico.–—mencioné aún mantenido mi sonrisa haciendo una ligera reverencia. Note que una sonrisa se asomaba en el rostro del contrario aquello me pareció algo curioso ya en el transcurso del camino jamás le ví sonreír o mostrar alguna emoción que no fuera la seriedad y formalidad. — No tiene nada que agradecer señorita Francia, bueno debo avisarle que dentro de dos horas tendremos una tarde del té en el jardín de rosas está invitada si desea asistir.– agradecí para luego ver cómo retiraba y me dejaba sola en aquella enorme habitación. Pero mi sonrisa de inmediato desapareció. Para empezar a quitarme aquel ajustado traje militar ya que sabía que debía ir lo más “presentable” a aquella fiesta de té. Después de todo la asistencia no era opcional como se hace parecer, rumores surgen si no asistes pero también si vistes de cierta manera Literalmente todo era visto por detalle a veces me hace pensar que ese tipo de personas no tiene una verdadera vida ya que se fijan en el otro en cada pequeño detalle pero así eran los estándares de la época. Después de retirar aquella prenda que me molestaba me dirigí a buscar en mi equipaje algo presentable que usar para aquella fiesta del té. Sabía que surgirían comentarios si no asistía a esa tarde del té y si lo hacía debía ser con una vestimenta que destaque literalmente todo sería observado y criticado pero tampoco debía ser algo estravagante ya sabía lo que dirían. —Viste con joyas en todas partes se ve totalmente ridícula. Encontré en mi equipaje un vestido hermoso pero también un traje militar que acostumbraba usar. Vestimenta que no fuera femenina era tachada como poco femenino y prohibido para las mujeres eso ya lo sabía ya que me decían “poco femenina”. —(Cómo si los hombres supieran que era lo mejor para las mujeres.)—pensé ya que bueno la gran mayoría de quienes criticaban eran hombres más que las mujeres. Sin pensarlo demasiado me fui al baño colocando agua en la bañera junto a varios productos para que pudiera tener burbujas como me agradaba que siempre estuviera. Una hora... Una larga hora para poder estar lista y preparada para esa tarde del té. Ya me encontraba con la vestimenta adecuada al igual que mi peinado, pero había un pequeño problema no conocía la mansión para no perderme aunque era un alivio tener una hora para encontrar el camino. Salí de la habitación notando que no había nadie alrededor eso era un alivio pero era frustrante ya que debía memorizar los pasillos que eran tan similares entre sí. Empecé a caminar por aquel pasillo al inicio solo podía escuchar mis propios pasos pero luego escuché los de dos personas más. — Padre en serio debo vestir de esta manera?–— aquella vos se escuchaba demasiado joven además de lejos pero se acercaban. Extrañamente me quedé quieta ya que no sabía perfectamente como ir a aquel lugar donde me había dicho imperio británico dónde sería aquella tarde del té. —Quien eres...?— Me gire para ver qué se trataba de un pequeño que tenía una bandera similar a la de imperio británico pero a excepción de que está era más pequeña y estaba en una esquina donde el resto era blanco con líneas rojas: claramente se trataba de una de sus colonias. — Ehm...yo— —Trece colonias no te vuelvas a escapar de esa manera.— Fui interrumpida por imperio británico quien se acercaba al pequeño que al parecer tenía el nombre de trece colonias. Después de eso dirigió su mirada asia mi. —disculpe Francia por molestarle.—menciono mientras el pequeño trece colonias lo miraba sin comprender aún lo que sucedía aquello me recordaba a mi hijo Nouvelle-France —No es necesario que se disculpe.— me puse a la altura de trece colonias sonriendo. — Mi nombre es Francia, Cual es tu nombre?— dije mientras sonreía esperando escuchar su respuesta aunque ya la había sabía por qué el británico lo había dicho. Note que el rostro lleno de seriedad del pequeño desapareció para mostrar una sonrisa. — Mi nombre es trece colonias.— estrechamos nuestras manos manteniendo una sonrisa. Me levanté soltando su mano para dirigirme al mayor. —Disculpe imperio británico, pero me gustaría...— fui interrumpida por trece colonias. —Padre, crees que sería buena idea que nos acompañe a la tarde de té?— mencionó al parecer había leído mi mente algo que en cierto punto me daba una sensación de alivió ya que no pensaba rebajar mi orgullo para pedir indicaciones. Note como el británico quitaba su vista del pequeño para verme. —por supuesto si ella lo desea.—contesto. —Me encantaría. Después de eso note como los ojos de trece colonias brillaban tomando repentinamente mi mano. Aquello me había hecho sonreír ya que me parecía un gesto adorable pero a la vez es un poco gracioso. Mientras caminábamos aquel lugar seguían tomando la mano de trece colonias mientras hablaba de lo hermoso que era su territorio aunque no contaría tanto suyo por el hecho de que era una colonia. —Te encantará demasiado créanme es un lugar hermoso.—finalizó Mire a mi alrededor y había un jardín rodeado de rosas tenía un lugar preparado especialmente para la tarde del té. Aunque a decir verdad no era muy enorme pero si era lo bastante hermoso, con rosales y árboles enormes que rodeaban el lugar. Note que trece colonias se alejaba para ir a otra parte supongo que sería a jugar un poco después de todo no era del todo común ver a niños en pláticas de adultos ya que podía aburrirles. — Descuida a él casi no le interesan las tardes de té.—explico mientras abría una silla. — puedes sentarte aquí. Asentí para sentarme en aquella silla, apenas lo había hecho cuando mire llegar a imperio español y imperio portugués con una gran sonrisa en su rostro. Note que se encontraban vestidos con trajes formales pero sin llegar a serlo demasiado después de eso se sentaron para poder bebér el te que había servido imperio británico. Note como corrían trece colonias y los hijos de imperio español junto a los del portugués. Al parecer se notaban demasiado contentos. — Por cierto y Nouvelle-France?—interrogó imperio español mientras ponía algo de azúcar a su taza de té. — El se encuentra estudiando en este momento.— conteste para luego tomar un pequeño pastelito y comerlo. Al parecer se daría inicio al interrogatorio clásico sobre nuestras vidas privadas para cortar el tiempo de una manera que supongo es “relajante”. Pero este corto interrogación fue interrumpido por el imperio británico. —Debo avisarles algo no será en tres días el baile si no que será mañana.— pronunció imperio británico. Aquello nos había tomado por sorpresa, no esperábamos escuchar aquel anuncio. Después de todo hacer un baile estaba bien pero hacerlo antes de la fecha prometida e indicada era pasarse un poco de aquella frágil línea la cual podíamos llamarle paciencia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD