El tiempo siguió su curso y los amigos se seguían frecuentando, la ausencia de Graciela hizo de Daniel un muchacho melancólico e introvertido, Jadira extrañaba al joven alegre y divertido, se dio cuenta del profundo amor que sentía por su novia, pero en el fondo de su corazón tenía una esperanza de poder conquistarlo. Daniel y Graciela estaban en contacto siempre, se extrañaban demasiado y cada vez era muy doloroso despedirse. Marcelo miraba conmovido a su amigo tan cambiado, ellos compartían un departamento cerca de la universidad, era un lugar de reuniones y también de diversión, pero desde la ausencia de Graciela, Daniel ya no era el mismo y pasaba horas encerrado en su cuarto estudiando y recordando, a pesar de que le dolía verlo así, le tranquilizaba la idea de que mientras extrañar

