Llegamos a Boston por la mañana de un Martes. Me llevo hasta el departamento comunitario sin dejar de insistir que podría habitar la casa o lo dejara encargarse de conseguirme algo más cerca para que no tuviera que conducir o dormir en el hospital. Me negué por enésima vez me costaba cada vez mas convencerlo que no tenía que protegerme y cuidarme como un bebé. Volvimos a nuestra relación a distancia y electrónica, cualquier tipo de comunicación esporádico no fue suficiente para cubrir un mes más de ausencia. Mi trabajo estaba en etapa final y era aún más exigente. Emergencias era un ir y venir, el tiempo era corto y se reducía para la vida personal, eso me dejaba un rango para pensar en Eldrick y extrañarlo como loca de horas de sueño. Soñaba con él más de lo que escuchaba su voz hasta qu

