Pov Eun-Gi:
Me encontraba sentada en las piernas de Hyun-Ki mientras él daba órdenes a sus hombres.
— ¿Alguna duda? – dijo molesto y nadie se animó a decir algo contra ello,claro que nadie decía nada – fuera, hagan su trabajo y no quiero fallas – todos asintieron con la cabeza y se fueron en seguida –
Suspiré mirándo hacia la ventana, en estos días que pasaron estuve preocupada por ese chico.
Kim Ha-Yoon, se lo ve tan inocente, ajeno a todo esto.
Esa noche que me salvó, comimos juntos y hablamos un poco.
No llegué a decirle mí nombre cuando Soo apareció con sus muchachos y arruinó todo.
FlashBack:
— ¿Y trabajas? Yo trabajo en varios lugares, el estudio no es lo mío pero el trabajo si, he trabajado desde que tengo trece años – dijo con la boca llena,parecía un niño pequeño y sonreí al verlo –
— yo he trabajado desde que tengo doce, pero mí trabajo es algo...complicado – dije mirando mí plato vacío,era vergonzoso. –
¿Cómo decirle que soy una prostituta?
— trabajo es trabajo, mientras no vendas tu cuerpo o robes a la gente, es digno – dijo hundiéndose de hombros, sentí vergüenza y mordí mí labio inferior nerviosa –
Precisamente con mí cuerpo trabajo.
— a veces no tenemos opción Ha-Yoon – dije suspirando algo triste y él tomó mi mano suavemente –
— siempre se puede encontrar una salida, por más oscuro que sea el camino puedes encontrar la luz – le sonreí y él soltó mí mano para revisar su bolsillo – ten, es mí número – tomé el pequeño papel que me ofrecía y rei levemente –
— ¿Siempre tienes un trozo de papel con tu número? – pregunté curiosa, él carcajeó divertido y asintió con la cabeza –
— soy delivery, cuando van al café, les doy el número del delivery – ambos reímos y me miró fijamente por unos segundos – ¿Cómo es tu nombre? Siempre olvido preguntar eso – sonreí e iba a hablar pero me interrumpió,el estruendo de la puerta vayeneo al suelo rota –
— ¡Aquí está! – me puse de pie rápidamente y Soo golpeó a Ha-Yoon,todo fue muy rápido –
— ¡Soo,no! – grite pero dos hombres de Hyun-Ki me cargaron y me llevaron fuera de la casa –
Me sacaban como bolsa de papas. Patalee y pelee para que me suelten pero me llevaron al antro de nuevo, solo pude ver cómo arrastraban a Ha-Yoon.
Fin del FlashBack.
— ¿En que piensas nena? – susurró Hyun-Ki en mí oído, devolviéndome a la realidad y metió su mano bajo mí falda para dar suaves caricias -
— Hyun-Ki, ¿Aún no encontraste el paradero de mí hermano? – dije mirándolo a los ojos, él frunció su ceño es segundos con molestia –
¿Por qué siempre se molesta?
— no, no sé dónde está, parece que se lo tragó la tierra – dijo fastidiando y quitó la mano de mis piernas –
— es raro, debería aparecer – susurré sintiendo ganas de llorar, repentinamente la angustia me invadió por completo -
Él hizo que me levantará de sus piernas,notaba su furia pero estaba siendo suave conmigo.
— ve a trabajar, deja de hablar de tu hermano, debe estar muerto, yo te salve a ti, no él, así que recuerda bien eso Furcia – soltó con desprecio, agaché la cabeza avergonzada y triste.
Salí de su oficina cabizbaja,tampoco quería que me castigue.
Siempre que le pregunto por mí hermano, se molesta y me evade la pregunta. Parece que odia ese tema o a mi hermano.
Di un largo suspiro antes de salir al escenario, Soobin me presentó como cada noche y todos enloquecieron.
Jamás entenderé porque quieren algo prohibido, las chicas de aquí son hermosas, con grandes senos y traseros enormes.
Pero aún así, me desean a mí, con curvas normales.
Nada especial.
Solo la marca de Hyun-Ki, soy suya y eso les da rabia a todos.
Hice un baile provocativo, sensual y me quite algo de ropa frente a todos, ellos gritaban eufóricos, yo pensaba en blanco,no quería estar ahí.
Quería morir pero debía ser fuerte.
Comencé a caminar en cuatro patas por el escenario lentamente hasta que crucé mí mirada con un chico.
¿Qué hace aquí?
Mí boca se abrió a tope, totalmente asombrada. Me sorprendia su presencia aquí, él me miraba fijamente y bebía un trago lentamente.
— ¡Furcia! – el grito de Soobin me hizo dar cuenta de que llevaba mucho tiempo así en cuatro patas, ya debería haber terminado –
Me levanté de inmediato, todos tiraban dinero, silbaban y pedían más, mire hacía el lugar donde lo vi pero ya no estaba ahí.
¿Dónde se metió?
Desconcertada bajé del escenario, fui detrás del telón y miré para todos lados. Él no debería estar aquí.
Él no estaba.
— así que este era tu trabajo – susurraron en mí oído,su aliento tibio chocando con mi piel,era extrañamente excitante -
Me gire rápidamente para enfrentarlo y descubrí que lo tenía a centímetros de mí, luciendo tan varonil en su traje, mirándome tan profundamente.
Era demasiado sensual.
— ¿Qué haces aquí? Vete – dije mirando para todos lados –
Hyun-Ki no puede verlo aquí.
— ¿Por qué? Puedo pagar por ti, solo para hablar Furcia – dijo en un susurro y negué con la cabeza rápidamente –
— no es así, no funciona así Ha-Yoon – vi como venía Hyun-Ki con sus hombres y aleje rápidamente a Ha-Yoon –
— ¿Por qué? ¿Cómo funciona? Dime – dijo desesperado,quería saber más sobre este mundo oscuro, pero eso no era bueno.
Pase por su lado y fui directo a Hyun-Ki,para poder detenerlo.
— ¿Qué hacen? – dijo Hyun-Ki y lo besé –
Cerró los ojos dejándose llevar por mis labios,necesitaba distraerlo. Adentré mí lengua en su boca y mordí su labio inferior provocando sus jadeos.
— ¿No puedes aguantar a llegar a mí oficina? – susurró tomándome de las caderas con firmeza y negué con la cabeza –
Por favor,debe funcionar.
— quiero que me folles Hyun-Ki – susurre sonriendo, él volvió a besarme y asintió con la cabeza –
— ustedes, vayan a sus puestos y no me molesten – ordenó fríamente antes de tomarme de la mano para caminar hacia su oficina con prisa -
Miré hacía atrás donde quedó Ha-Yoon confundido, los guardias se fueron y suspiré aliviada.
Salvé a Ha-Yoon de una buena paliza, Hyun-Ki no iba a dejarle pasar ninguna. Nos adentramos a la oficina de Hyun-Ki y cerró con seguro detrás suyo.
— me encantó tu baile nena, ahora quiero que me des una buena mamada – dijo tirándose en el sillón de espaldas,se acomodó sentado allí y me sonrió –
Suspiré resignada y me arrodille frente a él, acaricié su m*****o sobre su ropa para provocarlo más, estaba muy erecto. Él tiró la cabeza hacia atrás gimiendo.
— ah...nena chupalo – jadeó excitado, baje suavemente su cremallera,esa erección estaba que explotaba –
Saque su m*****o de sus boxers y me lo metí en mi boca,jugando con mi lengua, él comenzó a gemir y yo moví mí mano sobre sus testículos. Mi mente estaba lejos,no aquí.
Metí y saque su m*****o una y otra vez, él gemía roncamente y pedía que no pare y yo continuaba con mi trabajo.
— Montame nena, vamos – ordenó con la voz más ronca y me puse de pie obedeciendo –
Me quité el sostén bajo su atenta mirada,dejando mis pechos expuestos, luego las mini bragas y me subí a horcajadas sobre él.
— el condón – dije antes de sentarme sobre él,rozando nuestras partes íntimas –
— no tengo,nena, hazlo ya – dijo agitado, negué con la cabeza y él frunció el ceño con molestia – ¡Dije que lo hagas! – gritó furioso sentándome sobre él de un solo tirón –
Su m*****o entró en mí interior de una sola estocada, cerré los ojos con fuerza y él comenzó a hacerme mover las caderas.
— Montame – gimió cerrando los ojos y comencé a moverme sobre él,daba leves saltitos haciendo que entre más y más rápido.
Me ayudó a dar saltitos cortos y fuertes, besaba mí cuello mordiendo y chupando, haciendo que grite de placer.
— me vengo…nena – jadeó y me detuve lentamente, pero él me giró haciendo que quede bajo su cuerpo –
Quedó sobre mi cuerpo con todo el dominio.
— Hyun-Ki espera – dije agitada y él comenzó a penetrarme con fuerza,más y más profundo –
— ¿Te dije que te detengas acaso? – preguntó molesto – eres mí Furcia, obedece – apreté mis ojos con fuerza y él me dió una nalgada,eso era doloroso –
— ¡Hyun-Ki! – grité sintiendo dolor en mí cuerpo –
— aaah – gimió cuando se detuvo y sentí su semen descargandose en mí interior,llenándome por completo -
Me besó suavemente y salió de mí interior, se acomodó la ropa sin mirarme y me puse de pie también.
— ¿Irás a casa? – preguntó abrochando su pantalón –
— si – susurre apoyándome en el sillón –
Me queje al sentir un dolor fuerte en mis partes y él me tomó de la cintura.
— ¿Estás bien? Nena, mírame – dijo preocupado, negué con la cabeza sintiendo ganas de llorar –
Las lágrimas cayeron por mis mejillas y sentí sus brazos rodearme suavemente.
— no llores nena, papi lo siente ¿Si? No quise ser rudo – susurró besando mí sien –
— me-me duele – dije llorando y me sentó en el sillón –
Cubrí mí rostro con ambas manos y comencé a llorar más fuerte.
En parte era por el dolor, pero en realidad lloraba de odio, lloraba al sentirme tan sucia,usada y repugnante.
— no llores, lo siento nena, ¿Quieres que te dé un obsequio? Papi te dará lo que quieras pero deja de llorar – dijo secando mis lágrimas e hipe entre llanto –
— quiero ir a casa – dije tranquilizandome y él besó mí frente –
— bien, ponte la ropa que te irás – dijo alejandose de mi –
Me coloque la ropa rápidamente, la chaqueta de Hyun-Ki encima y espere.
— señor, ¿Me mandó a llamar? – dijo un joven adentrándose y lo mire sorprendida –
— si, llévala a casa, espero que Soo te haya dado bien las indicaciones – dijo Hyun-Ki seriamente y me puse de pie –
— si señor, entiendo perfectamente todo – Hyun-Ki me miró fijamente y sonrió –
— ve, nena – asentí y salí de su oficina –
Atravesé los pasillos, salí al estacionamiento con Ha-Yoon detrás mío y cuando estábamos fuera, lo tome del cuello.
— ¿Qué mierda haces aquí? Estás loco, esto no es un juego – susurre molesta y él sonrió ampliamente –
— solo hago mí trabajo, Furcia – dijo con una sonrisa divertida y suspiré furiosa –
— ¡No es un juego Ha-Yoon! ¡Te matarán! – grite frustrada y él me miró serio –
— gane su confianza, salvando tu vida cuando nadie más lo hizo, soy uno de los suyos ahora, estaré cerca tuyo – dijo sonriendo y le di una bofetada –
— imbécil, vete, huye lejos de aquí – dije estirando mí cabello nerviosa –
— no, Furcia ahora soy parte – dijo serio – debo llevarte a casa, a salvo – lo iba a golpear pero fue más rápido que yo –
Me tomó en brazos y me subió al auto, patalee y él se subió también.
— ¡Eres un imbécil! – grité molesta y él solo sonrió ampliamente –
Me cruce de brazos molesta y él comenzó a conducir hacia la casa de Hyun-Ki; mí casa.
Maldito niño idiota,no sabe dónde se está metiendo.