Al finalizar la convocatoria con mi nuevo pueblo y los de la manada deje muy claro que no debían juzgar sin antes conocerlos. Yo como luna de la manada y reina de los visitantes debía mediar para que todo fluya en perfecta armonía. Los recién llegados se ofrecieron a trabajar en las nuevas mejoras de la manada, algunos fueron al asilo, otros al orfanato, otras mujeres y sus hijas se pusieron a disposición dela casa de la manada para cualquier trabajo y los mas adultos prefirieron colaborar en el arreglo de la plaza. Plantar nuevas semillas que trajeron de nuestro reino, será lindo ver las flores color lila, rojo, naranja y el mas intenso azul, esas eran exclusivas del reino pero el maldito John odiaba ver colores que alegren las casas y mandaba a destruir todo objeto o planta que por peque

