Cuando vuelvo al palco, era medio tiempo y las miradas de todos se posaron en mí, querían saber que me había pasado. Theo me preguntó si estaba bien y Maud se acercó para decirme lo mucho que le gustaba mi cabello, intentando hacerme sentir mejor. El pequeño Amaro estaba durmiendo en brazos de su tío y con mucho cuidado, se lo saco y lo acomodo en mis brazos. Acaricio su mejilla y sonrío cuando lo veo reírse por mi tacto. Es muy precioso. El partido siguió y le pasé de vuelta a Amaro a Theo, para que yo pudiera trabajar. Un gol de Morata en el 76' finalizó la jornada, con dos padres marcando en el día del niño. Les comento a la familia Griezmann que Antoine subiría cuando me llega su mensaje y ellos no me responden nada. Veo a Mía intentando hacerse una trenza en su cabello com

