Asentimos Lisa y yo y nos sentamos para comenzar a configurar el computador. No tenía muchas expectativas, pero nada se perdía intentando. No quería comenzar a sentirme nuevamente mal, como si alguien estuviera utilizando mi cuerpo. Y la única manera que podríamos evitarlo, era con las cosas que estábamos haciendo. — Esto es lento y aburrido —Joel sonrió después de treinta minutos—. Debe actualizarse el sistema. — Yo pensé que ya estabas haciendo algo con Joy —Lisa bufó y sonreí. Ella quería mostrar que era bastante mayor y madura, pero muchas veces se le salía la niña que llevaba dentro. Aunque bueno, tampoco era posible decir que ella era una niña. Era adulta, si, pero de igual manera, seguía siendo menor que nosotros dos. — Tú mantente en silencio —bromeé—. Eres la menor. — O le

