Un nuevo capítulo en su alocada historia de amor comenzaba justo ahí. Abandonar a Marcelo había sido incluso más difícil que abandonar a Emilio, Raeliana tenía tantas expectativas con él, pero no quería atraparlo, de cierta manera parecía una pequeña ave que buscaba libertad de hacer lo que quisiera, su deseo era proteger a los que eran más débiles que él y el entorno en que vivía, Raeliana no fue capaz de arruinar sus sueños y esperanzas solamente para que se quedara con ella. La noche antes de partir ya había tenido la sensación de que no la acompañaría cuando la hicieron buscar un obsequio, se trataba de un brazalete especial que llevaría como recuerdo de río de Janeiro mientras avanzaba a su siguiente destino: Montevideo. La ciudad capital era indescriptiblemente hermosa, Raeliana p

