Jack se acercó y se paró frente a ella. Su expresión era invaluable. Tenía esa mirada de miedo desorbitada. Era territorio nuevo para ella. Jeremy nunca le había hecho algo así. No estaba segura de qué vendría después. Jeremy no había sido un Domador natural. Siempre había sido algo en lo que había tenido que esforzarse. Renee empezaba a darse cuenta de que Jack sí lo era. «Jeremy nunca te hizo algo así, ¿verdad?» Renée negó con la cabeza. "¡No!". Su voz había pasado de ser burlona a un susurro tímido. Jack se rió. "No lo creía. Conocía bien a mi hermano. Este no era su estilo". Extendió la mano y le arrancó la falda y las bragas hasta los tobillos. Renée estaba de pie frente a él, desnuda, con el pecho agitado con cada respiración. Estaba a la vez excitada y asustada. Pero no era miedo

