Jeremy llegó a casa de Stacy el miércoles por la mañana para recogerla. Caminó hasta la puerta trasera, que daba a la cocina, y tocó. Stacy lo recibió en la puerta y lo abrió. Jeremy la rodeó con el brazo por la cintura y la atrajo hacia sí, besándola con fuerza. Stacy se llevó las manos al pecho instintivamente, pues estaba en la cocina. "¡Mamá baja enseguida!", susurró. —¡Entonces! ¿Crees que no sabe que nos besamos? —la provocó Jeremy mientras bajaba la mano y le apretaba el trasero con una mano, mientras con la otra le agarraba un pecho. El conocimiento es poder. Y se sentía enormemente empoderado al saber de Debbie y Stacy. Pero sabía que no debía aprovecharse demasiado de ese conocimiento. El miedo a su tío superaba sus ganas de presionar a Debbie. Stacy gimió en su boca mientras s

