Si hubiera una descripción gráfica de reinicio de windows, esa sería mi cara en estos momentos. Sentí como si me dejaran caer un balde de agua caliente, uno de agua fría y después pusieran dos cables pelados justo en mis patas. —¿Qué ha dicho? ¿Yo? ¿Embarazada? —Miré a la doctora y parpadeé varias veces —no, esto no es posible. Debe de ser un error o algo por el estilo. ¡Es imposible que dentro de mí crezca un bebé! —Señorita León, imposible, no es si usted es una mujer y especialmente con una vida s****l activa. A no ser que me salga con el cuento chino de que es virgen, eso ya lo he escuchado varias veces en estos pasillos, pero generalmente vienen de jovencitas menores de edad y evidentemente no es su caso. —Pero doctora, no voy a decir que soy virgen. El asunto es que no sé quién es

