Evans Dejarlos no me gustaban para nada, me sentía impotente, quería quedarme con ellos, con mi hijo, con la mujer de mi vida, pero debía hacer esto, quería preparar esto para ella, para poder ser esa familia que tanto habíamos deseado ser. Llegue a Houston cansado, no creo poder acostumbrarme nunca a esto, pero supongo que, por verla feliz, sería capaz de todo, además no le prohibiría nunca ir a visitar a su familia. Me recosté en el sillón de mi departamento y sonreí, tener sus cosas aquí se sentía como si ella fuera a volver, como si todo por fin tuviera solución. Tome mi móvil y comencé a buscar lo que sería nuestro nuevo hogar, quería algo único, con algo que se sintieran cómodos y de este modo demostrarles mi amor hacia ellos. Encontré varios lugres que me resultaban increíbles,

