Violeta Mi corazón latía con fuerza estar con él siempre era increíble, mis piernas dolían, mi centro seguía teniendo esos pequeños espasmos de lo que habíamos hecho toda la noche, pero mi felicidad era más grande que cualquier malestar, habíamos compartido un lindo momento después de despertar hasta que las cosas comenzaron a ponerse tensas, el parecía estar luchando internamente para decirme algo y eso me inquietaba, no quería que arruinara estos momentos, pero al parecer todos se habían puesto en mi contra para hacer que dejara esa cama y bajarme de esa nube en la que estaba. - ¿Que pasa papá? - mencioné apenas y respondí la llamada -Vaya que genio- menciono y yo rodé los ojos- Creí que tendrías mejor ánimo, me imaginaba que tu noche seria entretenida- sonreí con malicia - ¿Imagina

