Violeta Estar entre sus brazos era caótico, no habia nada en mi vida que fuera mejor que esto, que sentirme amada. Cuando sus labios recorrían mi cuerpo me llevaba a otro lugar, mi corazón latia con fuerza, todo era arrasador, más que perfecto y a la vez sofocante. Porque si describía lo que sentia por Evans, lo describiría como lo mejor de mi vida, porque asi era, lo mejor que podia haberme pasado, porque todo me consumía, me dejaba en absolutamente nada. Porque en este momento lo tenia entre mis piernas, sintiendo como intentaba hacer que mis piernas perdieran sus fuerzas, cosa que no le estaba costando mucho. -Evans por favor- gemí bajo y el sonrió entre mis pliegues -Eres tan inquieta cariño- su voz era apenas un susurro, un ronroneo capaz de nublar tu juicio con solo escucharlo-

