Violeta Los padres de Evans eran un amor, ellos simplemente me miraban y trataban como su propia hija. No había pasado desapercibido nuestra llegada, no era para menos, cuando vivíamos en Boston las cámaras nos seguían a todos lados, en especial cuando mis tíos y primos venían de visita, no había privacidad y por lo visto ellos pasaban por la misma situación que nosotros. Pero esa simple acción me hizo sonreír, porque Evans se había preocupado por mi, por cubrirme con su cuerpo para que no me lastimaran con los empujones que daban, Eliot hizo lo mismo con su esposa mientras yo cuidada al pequeño Dilan. Era un encanto, este pequeño de verdad era divino, me gustaban sus lindas mejillas en tono rojo, su piel blanca y sus ojos verdes como los de sus padres, estaba por cumplir un año y medi

