Nina Mis ánimos no eran los mejores; sentía que el mundo me caía encima a pesar de que no estaba sola, y eso tengo que agradecerlo. Salgo de mi cama, pues no mentí cuando dije que tenía que trabajar temprano. Además, tengo que ir a ver a mi madre. Ayer se negó completamente a asistir al compromiso; me dijo que ella no apoyaría mis estupideces y que el día que me casara por amor, ella estaría en primera fila apoyándome. Yo suspiro porque, al paso que vamos, eso no pasará. Salgo de mi recámara ya arreglada para ir a la mansión Williams. Cuando salgo al comedor, está mi amiga desayunando. Mi pequeño corazón me ve y balbucea. Yo me acerco y beso su frente. Me siento enfrente de mi amiga y tomo su mano; no me gusta que esté molesta conmigo. —Hey, te dije que te necesitaba apoyándome y quiero

