Estaba frustrado, molesto obtendré lo mismo. Mirando la pista por la ventanilla de su avión privado. No entendía como Alessa se había enterado de lo que pasó con Mariana. Pasó la mano por su rostro. Era muy cierto lo que pensaba; su esposa tenía un buen derecho gancho. Estaba seguro que ya tenía un pequeño morado. —Señor aquí, lo que me ha pedido la señora Alessa —le dijo Dimitri a Camilo. Yasir frunció el ceño, ¿Qué ha pedido? —Preguntó Yasir con curiosidad. —Una medicina para los viajes en avión y un calmante para el dolor de cabeza. Él asintió en aprobación. —Toca la puerta de la habitación, no creo que sea capaz de verme me dará otro golpe en las pelotas que se llama Camilo burlándose de sí mismo a Dimitri. —Esa mujercita es de armas tomar. Sabe golpear muy bien. —Yasir ... —Su

