La luz de la ventana entraba indicando que el día había comenzado.
Me sentia cansado en la noche habia hablado con Angela hasta el cansancio
Intente girar por mi cama para llegar a la mesa de noche pero no pude.
El cuerpo de Angela descansaba a mi lado.
Creo que tanto habiamos hablado que ambos terminamos dormidos.
Me levante y rodé la cama hasta llegar a mi teléfono.
10:35Am
¡Tarde! Decia mi mente una y otra vez.
-¡Angela!- grite, ella debia estar en su oficina a las diez y yo cuidando a Amelie y Joshua.
-¡¿Que!?- grito sobresaltada.
-Es tarde, necesitas irte a la oficina- le mostre la hora.
-¡Oh por Dios, es tarde!- se levantó y corrió hasta su habitación.
Rápidamente tome una ducha y baje a ver a Joshua.
El cuál estaba sentado leyendo el periódico tomando té.
-Buen día Steven, aunque ya es algo tarde- bajo el periódico. -A mi habitación- y sin decir mas lo seguí.
Rayos lo que me faltaba.
-Yessica te fue a buscar...- no, no, no, que no pensara... -Cuándo te pedí que le buscaras un marido a mi hija no pensaba en ti exactamente...-
-Yo, Joshua, Angela y yo no...- que le decia -No es nada, ella solo me pidio un favor, nos quedamos hasta tarde platicando y ambos estabamos cansados- explique.
-¿Que clase de favor?- no le podía decir la verdad.
-Cosas de la empresa, ya sabes...- ni yo tenia idea.
-¿Me estas mintiendo muchacho?- me miro.
-Yo...- ahora que le decia -Esta bien, solo nos quedamos charlando ya sabes necesitaba sacarle información para poder buscar algo perfecto para ella- en parte era verdad.
-Que te costaba decir la verdad-
-Nada- dije con la cabeza baja.
-Solo haz tu trabajo, Amelie esta con Yessica- y sin decir más salí.
Joshua Wilde.
Vi a Steven salir, tal vez mi plan si funcionara como lo habia previsto.
Esos dos terminarían juntos, poco a poco todo tomaria su lugar.
Aunque la relación de Steven termino hace poco se que puedo conquistar a mi hija.
Solo debe ser él.
-¡Papá!- gritó Angela entrando a mi habitación. -Me voy, se me hizo algo tarde, te veo en la comida- dejo un beso en mi mejilla y se fue.
Mi pequeña ya era una mujer grande, pronto cumpliría veintidós y esperaba que para ese entonces ella tuviera a alguien en su vida.
-Steven- lo vi con la pequeña en la sala, tratando de dormirla.
-Dime Joshua- susurro.
-¿Como vas con los candidatos?- pregunté.
-Bien, reduje la búsqueda a cinco, pero creo que hay uno adecuado. Seguire investigando-
-Me parece bien, no déjare con nadie a Annie, asi que más vale que todo sea perfecto- y sin más regrese a leer mi periodico.
Aunque en el fondo yo sabia que Steven era el perfecto, el solo ver como trataba a todos me hacia confiar en el.