Steven. Camine a mi habitación, estaba que la felicidad no cabía en mi pecho. Quería que el día de la boda llegará, quería decirle al mundo que Angela es mi esposa y que la amaba con todo mi ser. Entre para darme una ducha, hoy Angela se encargaría de dormir a Amelie, aún así cada noche después de bañarme iba a verla, me gustaba ver como dormía pacíficamente. Busque ropa en el armario y entre a la ducha, cante como nunca, estaba desbordando felicidad. Salí y seque mi cabello con la toalla, y antes de salir para ir con Amelie colocaría mi teléfono en la mesa de noche donde se encontraba el cargador, justo a un lado de mi cama. Camine hasta ahí y de un momento a otro un pequeño destello llamó mi atención. Ese destello que había visto en una mano hace unas horas. El anillo que le di a

