Capítulo 30 Me duele la cabeza. ¿Qué me paso? ¿Por qué no puedo abrir mis ojos? –Querida. -Escucho una voz. ¿Acaso es Louise? -Querida. -Escucho de nuevo su voz, ahora asegurando que era él. De pronto siento como me retira una venda, que me estaba tapando los ojos. ¡Era Louise él que estaba enfrente de mí! –¿Qué demonios esta pasando? -Le pregunté haciendo algunas muecas por el dolor de mi cabeza. –Te he extrañado mucho. -Pasa sus dedos largos por mi cara. –Extrañaba mucho verte. -Me dice con sus ojos enamorados. Yo solo intento moverme, pero estaba mis manos estabas atadas con unas esposas. –Suéltame. –Le grité moviéndome cada vez más fuerte. –Si te sigues moviendo, lo único que lograras es hacerte daño. Él tenía razón, lo único que pude lograr al tratar de luchar fue hacerme daño

