Capítulo 28 Conduje entre la noche oscura, mientras el cielo se encendía por los relámpagos. Mi respiración estaba a mil por segundo, estaba enojada y frustrada por todo lo que me estaba pasando. Pero quería hablar con ella frente a frente, así que cuando llegue a la mansión Montgomery, toque la bocina de mi auto varias veces, hasta que me abrieran las rejas. Uno de los guardias me reconoció y me abrió las rejas de la casa, mientras que yo acelere el auto hasta poder llegar a la entrada de la gran mansión. Uno de los sirvientes ya me estaba esperando con una linterna en sus manos, ya que el jardín permanecía oscuro. –Buena noche, señorita Montgomery. -Me saluda el hombre bien vestido y con un bigote bastante chistoso. Yo no le hice caso y pasé de largo, mientras mi ropa goteaba ya que

