12 Cassie ¿Todavía no? Dos dedos se deslizaron en mí desde atrás, abriéndome y llenándome por completo. Volví a gemir, esta vez se me escapó su nombre. —Muy mojada y estrecha. Sabes lo bien que entrará mi polla, ¿verdad? ¿Quieres que te llene? ¿Quiere que entre con mi pene? —Me penetró agresivamente con los dedos, abriéndome más mientras su otra mano se metía en mi trasero—. ¿O mi lengua? Dios mío. Su mano aterrizó con una fuerte punzada en mi trasero cuando no respondí de inmediato. —Ambas. Las imágenes de ambas cosas inundaban mi mente y sentí cómo sus dedos descendían a mi v****a mojada con facilidad mientras mi deseo cubría sus dedos. Moví las caderas, meneándolas para que sus dedos pudiesen ir más profundo, imitando cómo sería si, en su lugar, él metiera su grueso m*****o en m

