Esa primera batalla, mi primera vez fue desgarradora por decir lo minimo. No poseía mi espada, no tenía adeptos, no tenía huestes infernales bajo mi mando. Los pocos seres mágicos y supuestos amigos de la oscuridad que pudimos reunir libramos no una batalla, sino que sobrevivimos a una masacre total. Demian peleó solo con Victoria y Robert. Solo ellos tres pudieron derrotar a mi enclenque ejercito de solo 10,000 almas que querían derrocar también a Demian. Ellos no se sorprendieron al verme comandar a esas ridículo ejercito. Incluso parecía que lo esperaban... Sin que movieran mucho sus manos, ellos despedazaron a cada ser oscuro, magico e incluso humano que logre engañar. Y de nuevo me capturaron para torturarme. Esta vez fue Robert el que se encargó de eso. Ese híbrido bastardo

