Descendemos... Amo este olor a moho, podredumbre y humedad. De pronto, las antorchas se encienden para que los caballeros, seguidos por un sequito de sirvientes nos conduzcan a Belle y a mi hasta los confines subterraneos de este castillo. "Caminad mujeres!" "Tal vez ustedes hayan podido engañar con algún sortilegio demoníaco a Lord Viggo..." "Pero nosotros no caeremos en sus falacias y supercherias de magia!" El hombre que habla es un caballero cuya salvaje y rubia cabellera ondulada parece hilos ensortijados de oro. Es rubio de ojos verdes o azules, como todas los demás caballeros. Todos tienen este acento duro y crudo al hablar. "Mi Lord, ya le dije que no lo envenené con ninguna pócima ni elixir..." "En verdad, Lord Viggo solo estaba dormido." Declaro de lo más tranquila. B

