La cercanía que tenían, hacía que sus cuerpos reaccionaran, un calor llegó a ellos, observando desde lejos como los tres jóvenes volvían hacia la villa. Al ver que volvían a estar solos, Amber lo empujo, no sabía si podría con las nuevas sensaciones que sentía en su cuerpo y su corazón—Eres un idiota—Le grito para salir corriendo, “no necesitó más problemas, debo enfocarme en mí, en salir adelante y arreglar las cosas con mis padres, en cambio de perder el tiempo con un niño”, pensaba. Luciano observó cómo huía nerviosa, mientras tocaba sus labios, por fin logró el cometido que desde hace más de un año se propuso, besarla, ya que así pudo confirmar que sus sentimientos eran correspondidos. En la tarde, todos disfrutaban los diferentes platillos que Lauren había ordenado preparar. Se po

