Al día siguiente, todos aprovecharon la mañana para ver cómo era el proceso de recolección de la cosecha. Luciano, Samuel y Lucia prestaban mucha atención a sus madres, las cuales les contaban cómo era la fiesta de la vendimia, cuando ellas eran jóvenes. Alicia, Mateo y David recorrían los terrenos. Los trabajadores que los observaban, comentaban que eran una hermosa familia. Mateo jalaba a David para mostrarle las vides y como se veían los frutos, en verdad actuaban como padre e hijo, pensaba Alicia. Eso le daba alegría, pero a la vez incertidumbre, ya que para ella el tener una familia podría ser imposible, Mateo se encontró con algunos hijos de los trabajadores y empezó a corretear por el lugar. —Sé qué piensas que Mateo se está ilusionando con esto, pero yo te juro, que siempre es

