Alicia estaba histérica, ella había sido muy clara, lo mejor para todos era no tener ningún vínculo, el que David se acercara a su hijo, no solo lastimara a Mateo, también haría que su familia la odiara más y el que la atacaran hoy, ya era demasiado. Al llegar a la recepción, se anunció, pero no la dejaban entrar, llamó a David, pero este no contestaba, así que, tratando de controlarse, por no entrar a la fuerza, llamó a Dilan para que la ayudara. —Pero Alicia, no sé si… —Dilan, sé que tu jefe está en su oficina, pero no sé por qué demonios no contesta, ayúdame a entrar, en verdad lo necesito con urgencia. —Yo estoy a punto de llegar, si esperas un poco. —No me demoraré, cuando llegues ya no estaré, pero en verdad necesito hablar con David. Dilan sabía de la relación entre ellos, así

