Ya había caído la noche, todos estaban durmiendo. Alicia salió hacia el cuarto de pánico, como tenía la clave le fue fácil entrar y cerrar. Se acomodó para tomar su tablet y realizar una videollamada, la cual fue contestada por sus hermanas. —¿Cómo va todo? —Bien sin novedad, emocionada. Es hermosa, no se compara a las fotos o videollamadas—contestó Penélope. —Mile, piensas volver o … —No, me quedaré aquí, Jena nos está ayudando a limar asperezas con Ana, creo poder organizar mi vida aquí. —Me alegra—En verdad ella estaba feliz porque la relación de Milena con su madre estaba mejorando, pero le entristecía que su hermana no hablará con la verdad, y más que no pensara volver. El ver cómo estaba alegre, la hizo entristecer. —Alicia, ¿pasa algo? —Mateo las extraña, —¿Y si vienes aquí

