John y David esperaban a Alicia, la cual se fue a cerciorarse que el pequeño estuviera aún dormido en el cuarto de pánico, verificó que todo estuviera desconectado y lo cerró, ya que no quería que él escuchara su conversación. Al llegar a la sala, fue a la cocina para servir tres tragos de Whisky, le dio a cada hombre uno y se ubicó de pie junto a ellos. —Tengo que aclarar que no sé quién es el padre de Mateo, qué perra soy, ¿Verdad? —Alicia, él ya sabe. —¡John!, eres un desgraciado… —Tu hermano lo dejó muy claro la primera vez que fui a tu apartamento. Alicia suspiró, si David sabía, entonces todos lo que estaban ese día lo pidieron intuir—No me acordaba de las palabras de Alfonso, ya no dejo que me afecte. —¿Por qué me pediste las pruebas?, ¿por qué ahora quieres saber quién es pa

