La vida de adulta ya no me agrada tanto. (Zharay Medina) Quisiera que los días fueran más largos, siento que no me rinde el tiempo para nada. Mi día inicia a las cinco y treinta de la mañana cuando el ruido en la hacienda empieza a hacerse sentir. Para hacer mi desayuno solo necesito veinte minutos, siempre preparo algo que me alimente por varias horas, lo divido en dos porciones porque también servirá para almorzar. Salgo dando portazos y chocando con lo que esté en frente porque tengo el tiempo exacto para llegar a clase. Por suerte y puedo usar la moto que era del anterior dueño de la hacienda, aunque estaba algo abandonada porque el capataz y los peones preferían arrear el ganado en sus caballos. Llegó justo a tiempo cuando el profesor empezaba a cerrar la puerta así que tuve que

