Una pesadilla que no se va. (Edrien) Esa mujer me persigue hasta en los sueños, no sé cómo escapar de ella. El divorcio lo firmó y ha encontrado cada detalle para torturarme y sacarme tanto dinero como pueda. Al ritmo que voy tendré que empezar a reciclar en las calles para poder comer. ¡Es una pesadilla terrible! Bien loco estaba cuando acepté, meterme con esa mujer. Mejor dicho obstinado de la vida tan bonita que tenía era lo que estaba. —¿Qué hace ahí solo y tan pensativo? Vámonos a bailar. Estoy que me consigo una mujer de Tinder para esta noche ir a pulir la hebilla. —dijo Rodolfo —Pensando hermano, analizando muchas cosas. Yo no vuelvo a pisar esos lugares. Ahí me saqué un pasé directo a una vida en desgracia. Muy amable. —Susurré —Si estás bien pendejo, claro que debes ir y b

