Capitulo 23

860 Words
Tomo asiento frente a la pantalla y no puedo creer lo que veo. Las imágenes son como tomadas por un amigo en una especie de celebración. Martin está parado junto a 3 chicos de diferentes estaturas, todos delgados como él. Se abrazan y sonríen a la cámara. El tiene el mismo color de cabello que yo y apenas un poco más largo y despeinado que cuando era niño. Sus ojos son exactamente iguales a los míos. Toco su imagen con mis dedos, tengo tantos sentimientos y pensamientos dentro mío en este momento. Es demasiado. No sé si soy tan valiente para continuar. -Kevin -amor? Hablan a la misma vez. Despego mis dedos de la pantalla y los miro. -como estas cariño? -no lo sé -Kevin, encontré esto en las r************* del bar donde están. Todos ellos trabajan ahí. No hay más fotos pero sé lo del nombre por que está etiquetado, lo busqué y no encuentro registros de ningún Matias de 36 años con esas características, nosotros sabemos que obviamente está usando un nombre falso. Pero para saber más deberíamos ir a verlo. Me pongo de pie y tras dedicarle una mirada más a esa foto, salgo del cuarto. Necesito respirar, llorar, gritar. Necesito algo. Por dios, no puedo creerlo. Paso mis manos por mi pelo sin saber que hacer hasta que me encuentro afuera, llegué al tronco donde nos gusta juntarnos a beber y mirar el amanecer. Me siento en él y hago fuerza para entender que pasó. Que pasó ese día, que pasó durante los siguientes años, que pasó con mamá, como es que Martin vive. Tengo mi cabeza en mis manos ya no se desde que hora. El cielo está oscuro y una manta me calienta la espalda. Unos metros más allá hay una pequeña fogata y los chicos, todos ellos están aquí. Tienen sillones de camping, mantas y una hielera con bebida. Pedro está sentado aparte, solo, mirando hacia mi, con una botella de ron en su mano. No despega sus ojos de mi. Le sonrío un poco y me levanto para ir a él. Me siento en su pierna y descanso mi cabeza sobre la suya. Su mano comienza a hacer movimientos reconfortantes en mi espalda y yo lloro. Despacio, tranquilo. Dejo caer mis lágrimas sobre su cabello que ha empezado a rizarse nuevamente. -quieres comer algo cariño? Le asiento con la cabeza -está bien, ven vamos a sentarnos por aquí. Me levanto para que pueda extender una pequeña manta en el pasto y me lleva hasta que me siento en ella. Después de un rato vuelve con un plato con cosas para comer. No le presto mucha atención y solo dejo que me consienta, por que lo necesito y me hace bien. Me siento seguro estando con él. Es un hombre sensible pero tiene carácter y la seguridad necesaria para hacerse cargo de las cosas. No duda, dice las palabras justas y es buen compañero. Después de comer un poco y de tomar de su bebida los chicos se unen a nosotros. Sam coloca su cabeza en mis piernas y Luke se acuesta con su cabeza en las piernas de Sam y Pedro me empuja hacia atrás y mi cabeza recae sobre las piernas de Luke. Es una especie de triángulo. La mano de Luke acaricia mi pelo y hago lo mismo con el Cabello de Sam. Pedro se levanta para darnos un momento y me siento bien. Los chicos me hacen bien, de alguna forma han tomado un lugar muy importante en mi vida. Son mis amigos. Pero no como los demás. Es diferente, con ellos me siento nuevamente un adolescente compartiendo con los otros niños. Hablando de chicos y planeando travesuras. Me río para mis adentros porque soy más grande que ellos, pero me gusta. Están locos, los 2. Hablan de cosas que a veces me cuesta entender y hacen cosas que a mi antiguo yo lo estresaría. -lo vamos a encontrar Kevin Habla Luke -vamos a traerlo a casa si quiere y van a vivir siempre felices -no lo sé. No se que sabe de mi, si se acuerda de todo lo que pasó o como recuerda las cosas. Chicos no puedo recordar como lo saqué de mi casa. O que hice, con quien, aparentemente lo dejé. -y para eso también hay que buscarlo. Para entender que pasó. Ya no te pongas histérico cariño. -como podría no ponerme histérico Sam? -vamos Kevin no seas llorón Luke me habla tirándome un mechón de pelo. Nos reímos y nos quedamos así un buen rato más. -nos emborrachamos de nuevo? Propone Sam -no no, no quiero. Mira si esta vez me compro un vestido blanco para la boda. Definitivamente tengo algún trauma o algo que sólo sale a la luz cuando estoy pasado de alcohol. -yo hablo dormido Pero no casualmente como cualquier persona. Hablo cosas raras, los chicos cuando pueden me graban en video para mostrarme. Mañana se los voy a mostrar quieren? Así pasamos gran parte de la noche hasta que cada uno se fue con su pareja a dormir, por que aunque no fue a propósito terminamos por beber bastante.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD